Temas Especiales

14 de Apr de 2021

Diego Espinosa G.

Columnistas

La guillotina del TE

Restringir a tres las candidaturas independientes es violatorio a la Constitución y la Ley, aunque a última hora la Corte Suprema de Justicia validó este entuerto jurídico.

La Constitución Política de la República de Panamá establece claramente las funciones del Tribunal Electoral (TE) y las del Código Electoral que implementan las pautas y lineamientos de cómo debe proceder esta entidad del Estado, encargada de celebrar los comicios en las fechas establecidas por ley. Ahora bien, desde hace un tiempo para acá se viene dando una serie de sucesos inexplicables que riñen con la norma jurídica y la imparcialidad que caracteriza al TE, por ser la columna vertebral de la democracia panameña, y la convivencia pacífica de los ciudadanos.

Algunos ejemplos de esta aseveración se presentan en la recolección de firmas para los partidos nuevos y los candidatos por libre postulación. Estos se someten a un calvario, pero resulta que, después de meses visitando provincias, distritos, comarcas, y prácticamente toda la geografía nacional, según el tipo de aspiración, el Tribunal Electoral alegremente anula firmas a diestra y siniestra, utilizando personal que, lo más seguro, no es idóneo para la labor, con lo que se perjudica a los que se quieren agrupar en partidos políticos o por la libre postulación.

Restringir a tres las candidaturas independientes es violatorio a la Constitución y la Ley, aunque a última hora la Corte Suprema de Justicia validó este entuerto jurídico. Otro matiz preocupante es permitir que personas inscritas en partidos políticos se puedan postular como candidatos ‘In–dependientes', lo cual deja un precedente funesto en el fortalecimiento de la democracia.

Otro aspecto es la interpretación sesgada que algunos funcionarios del Tribunal Electoral intentan ofrecer a la Constitución Política y el Código Electoral que en el artículo 291, expresa que un candidato que se quiera postular a un cargo de elección popular debe residir un año antes en su corregimiento, distrito, circuito, o el país, según sea su aspiración al cargo. Además, los funcionarios están obligados a cumplir la Ley, y no se entiende, cómo se puede postular un candidato que no cumpla con los requisitos. Es decir, el funcionario ha delinquido al omitir sus funciones como servidor público, por tanto, es sospechosa la aberración jurídica de un magistrado del TE al avalar esas ilegalidades, cuando lo que debe es investigar y sancionar esa falta a la Ley de su subalterno.

No vemos sentido que el Tribunal Electoral haya exigido a Movin que retirara una valla, porque, en primera instancia, el mensaje escrito es el sentir de los electores, y además esta organización de abogados no es candidata a nada, y lo que se busca es concienciar al elector sobre la emisión de su voto.

La historia del Tribunal Electoral en la vida republicana ha sido tortuosa, realizó todo tipo de fraudes, en vez de erigirse como una institución independiente en materia electoral, pues se plegaba al Gobierno de turno, fueran civiles o militares, para muestra un botón; lo ocurrido en las elecciones de 1984 y 1989. Sin embargo, después de la invasión a Panamá, se constituyó en garantía del proceso electoral y guardián de la democracia, y así lo queremos ver los panameños, es más; creo fue la única institución que no sucumbió a las mieles del poder, o los zarpazos del expresidente ‘innombrable', al no permitir la injerencia del Órgano Ejecutivo en los quehaceres de la elección presidencial.

En síntesis, el eslogan del Tribunal Electoral es ‘La patria la hacemos todos', entonces debemos vigilar su actuación para que no retorne a ser la marioneta de nadie.

DOCENTE Y ESCRITOR.