Temas Especiales

24 de Jan de 2021

Miguel Ángel Mendieta Cárdenas

Columnistas

La Psicología y sus retos

‘[...] el verdadero psicólogo procura usar las teorías y técnicas de su profesión para promover las potencialidades humanas. Jamás lo contrario'

Al conmemorarse el 22 de junio el Día del Psicólogo, resulta pertinente reflexionar sobre esta disciplina. Se considera necesario mirar cuatro puntos que el psicólogo contemporáneo ha de comprometerse a observar.

El primero es la defensa y promoción de la Psicología como una ciencia. Para esto es preciso alejarse de cualesquiera que sean las posturas que no están comprometidas con una rigurosidad plena fundamentada en el método científico. Alejándose, eso sí, de positivismos radicales improductivos, pero sin caer en morbosas posturas enquistadas en el ‘todo vale' o ‘lo que no hace daño, no estorba'. La Psicología es una ciencia y por ende, es responsabilidad de los psicólogos comprometerse con la constante revisión de las diferentes teorías, prácticas y herramientas que se emplean.

El segundo aspecto es resaltar el rol de la investigación como criterio fundamental en el avance de la ciencia psicológica, así también, como la importancia que se le ha de brindar en los currículos, tanto de pregrado como de posgrado, al desarrollo de competencias investigativas.

No se puede ser un buen profesional de la Psicología, si no se conoce cómo se estructuran las teorías y aplicaciones psicológicas y su relación estrecha con la investigación (básica y aplicada). El psicólogo no ha de ser un receptor pasivo de propuestas teóricas, sino que, por el contrario, ha de tener, por de decirlo de una manera, un filtro cognitivo crítico que le permita espulgar en la incontable cantidad de información disponible hoy en día, y separar lo verdadero de lo falso, lo digno de lo llanamente pueril y mentiroso.

El tercer aspecto es el reconocimiento de la Psicología como una ciencia biosocial. Es improcedente y peligroso seguir comprendiendo a la Psicología como una ciencia sin cerebro; es decir, es insostenible y dañino promover una psicología descerebrada. Sin embargo, es igualmente dañino hacer de la Psicología una ciencia que no mira a la dinámica social humana, o dicho de otro modo, una psicología antisocial. Ha de ser una norma básica evitar los reduccionismos, tantos neurológicos como sociales. La Psicología es una maravillosa síntesis de lo cerebral y lo social (tal cual es el ser humano).

Cuarto aspecto, el psicólogo ha de observar un compromiso absoluto con los más altos y nobles valores del humanismo. La Psicología ha de servir a las mujeres y a los hombres, ha de ayudarles y prevenirles de los males. Por ende, el verdadero psicólogo procura usar las teorías y técnicas de su profesión para promover las potencialidades humanas. Jamás lo contrario.

PSICÓLOGO