28 de Nov de 2021

  • Deniz Özmen

Columnistas

Turquía y el intento de golpe de 2016

El 15 de julio de 2016, el pueblo turco detuvo un intento de golpe.

El 15 de julio de 2016, el pueblo turco detuvo un intento de golpe. Arriesgando sus vidas, resistieron y enfrentaron a los conspiradores para defender la democracia. Turquía recuerda, con gratitud y respeto, a aquellos que perdieron la vida durante estos eventos.

El Gobierno de la República de Panamá expresó su rechazo a este intento de golpe, al declarar que amenazaba los principios democráticos y el orden constitucional. Panamá pidió el más estricto respeto al institucionalismo y las autoridades electas, y expresó sus deseos por el restablecimiento de la paz y la estabilidad en Turquía.

Fetullah Gülen es el cerebro detrás de lo que ocurrió en Turquía el 15 de julio de 2016. Gülen y sus seguidores (la Organización Terrorista Fetullah Gülen – FETÖ) planearon e intentaron capturar la República turca en esa fecha. Sus discípulos dentro de las fuerzas armadas no rehusaron usar la fuerza militar letal contra civiles inocentes, matando a 251 e hiriendo a miles. Intentaron asesinar al presidente de la República de Turquía. Bombardearon la Gran Asamblea Nacional. El Complejo Presidencial, los edificios de la Organización Nacional de Inteligencia y departamentos de la Policía Nacional de Turquía fueron atacados. El Centro de Operaciones Especiales de la Policía, el crucial organismo operativo antiterrorista de Turquía en Ankara, fue bombardeado por aviones de combate, matando a 55 policías e hiriendo a cientos de personas en el lugar.

Hay una extensa colección de evidencia objetiva que incluye imágenes de video, materiales digitales reunidos en la Base Aérea Akinci (el centro de operaciones de los organizadores del golpe), comunicaciones satelitales entre conspiradores, las confesiones de los miembros de FETÖ que participaron activamente en el intento de golpe y declaraciones de los oficiales turcos que resistieron el intento de golpe. Todas las evidencias materiales se enviaron a las autoridades competentes de EE.UU. para reforzar la solicitud de Turquía para la extradición de Fetullah Gülen, quien reside en los EE.UU.

Todo comenzó bajo el disfraz de un esfuerzo de educación caritativa en la década de 1970. Fetullah Gülen y sus seguidores se disfrazaron de un movimiento benigno de educación, cuando comenzaron la campaña de establecimiento de escuelas en Turquía y más tarde en todo el mundo. Se entiende que este fue el primer paso de una campaña de infiltración, donde los niños y sus padres fueron reclutados con la promesa aparentemente inocente de una mejor educación y un buen trabajo.

Para infiltrarse en los puestos críticos del Gobierno, los estudiantes afiliados a FETO recibieron las respuestas a los exámenes de ingreso. Actualmente hay muchas investigaciones sobre las trampas en los exámenes a gran escala en Turquía, incluidas las pruebas de ingreso a la Academia de Policía, las Pruebas Centralizadas de Admisión al Servicio Público, las Escuelas Militares y otros empleos gubernamentales. Los administradores de los miembros de FETÖ, que trabajaban en puestos gubernamentales críticos, mantuvieron actualizado su adoctrinamiento y transmitieron las instrucciones de su líder. Como funcionarios o personal militar, la lealtad de los miembros de FETÖ no era a la nación o al Estado al que servían. No les importaba defender la Constitución o el sistema legal del país.

A medida que la organización se hizo más próspera, comenzó a entrometerse en las transacciones comerciales y los procesos de licitación del Gobierno. El lavado de enormes sumas de dinero, la organización de transferencias ilegales de efectivo y otros delitos financieros se convirtieron en un negocio habitual.

Las autoridades judiciales turcas emitieron numerosas decisiones de condena contra miembros de este sindicato de criminales, debido a sus diversos actos delictivos, algunos de los cuales se han mencionado anteriormente.

Miles de investigaciones y procesamientos relacionados con las actividades ilegales de los miembros de FETÖ todavía están pendientes.

El 15 de julio se tramó en el momento en que el Gobierno ya había descubierto y enumerado a la mayoría de tal personal militar que en realidad eran reclutas de FETÖ y, por lo tanto, se estaba preparando su despido. En otras palabras, el 15 de julio fue un movimiento final desesperado de Fetullah Gülen y sus seguidores para mantener su control en Turquía y capturar el Estado.

FETÖ está presente en alrededor de 160 países, con miles de escuelas, empresas, ONG y medios de comunicación. Su ‘modus operandi' es el mismo en todo el mundo. Al apuntar a infiltrarse y ampliar su influencia económica y política global, constituyen una amenaza directa para la seguridad de cualquier país donde operan.

EMBAJADOR DE LA REPÚBLICA DE TURQUÍA EN PANAMÁ.

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