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26 de May de 2022

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    Ricardo Lasso Guevara

Columnistas

Eusebio A. Morales y la vigencia de su pensamiento político*

Aparentemente, ya en 1916 el Dr. Eusebio A. Morales, quien había desempeñado un papel tan significativo en la creación de la República

Aparentemente, ya en 1916 el Dr. Eusebio A. Morales, quien había desempeñado un papel tan significativo en la creación de la República, expresó su conclusión en cuanto a que ‘El curso de la política y de todos los asuntos públicos panameños' se había empeorado cada vez más, por lo que hacía ‘imperativa una renovación esencial y profunda de nuestra vida nacional'.

Y lo anterior obtiene especial relieve, pues como expresara después el Dr. Diógenes de la Rosa, ‘no solo su inteligencia, sino su conciencia, lo erigieron en el crítico más severo de la tarea efectuada desde 1903'.

¿Qué podremos decir hoy, tras los eventos desde finales del siglo XX, incluida la invasión al país, hasta los inicios del siglo XXI, con el ‘voto censura' en todas las elecciones nacionales reanudadas después de esa dolorosa intervención extranjera?

¿Cuántos de nuestros compatriotas, no obstante la presencia de elementos valiosos y honestos en todos los partidos, podrían repetir hoy lo que expresó el Dr. Morales cuando dijo: ‘La política, tal como se ha venido entendiendo y practicando en Panamá, ha llegado a producir en mí un sentimiento extraño, mezcla de desdén, disgusto y lástima, y de esa política he venido separado'?

Se consideraba Morales hombre de selección y de estudio, por lo que debe destacarse igualmente su siguiente afirmación: ‘Pero hay en Panamá gentes sensatas y patriotas que están cansadas ya de la continuación de estas prácticas'.

Lo que cabe es preguntarnos hasta dónde en el presente cabe contemplar aquel pensamiento de Morales, cuanto a la vez predicaba: ‘Creo que el país está preparado para la organización de un partido nuevo que deberá llamarse ‘nacional', en el cual se agrupen los hombres de carácter independiente, cualesquiera que sea su matiz político anterior… resueltos a trabajar por un programa práctico de Gobierno que satisfaga los anhelos de una verdadera democracia'.

Y para entonces agregaba: ‘La ocasión es propicia ahora que se inaugura una nueva Administración Nacional, pues no será posible atribuirle a la nueva organización política una tendencia personalista con fines simplemente electorales…'.

En efecto, después de la reciente y reñida elección nacional, cabe acaso contemplar todavía ese movimiento político de unidad nacional, de que nos habló en su momento tan sabiamente el Dr. Morales para satisfacer ‘los anhelos de una verdadera democracia'.

Más todavía, podemos aceptar, igualmente, el consejo de Andrés Bello, al inicio de la Independencia de la América española, cuando sostenía que para superar la crisis ‘había que comenzar por formar verdaderos ciudadanos con base en la educación pública y garantizar el imperio de la Ley virtualmente desconocido en Hispanoamérica'.

Incluso cuando en la propia España del siglo XX nos dice Antonio Machado que ‘las tierras se yerman por mengua de justicia'.

Permítasenos repetir aquí las palabras de Bolívar cuando expresó: ‘La justicia es la reina de las virtudes republicanas y con ella se sostiene la igualdad y la libertad'.

Es tanto lo que puede comentarse y analizarse del pensamiento de Morales en el Siglo XX, sobre Derecho, Economía y Educación; al igual que de Justo Arosemena en el Siglo XIX, pero permítanme concluir esta contribución con aquellas sentidas palabras de Morales cuando dijo, tras ser incomprendido y hasta acusado innoblemente: ‘Hay dentro de mí un testigo superior que sabe lo que hago, lo que soy y lo que merezco, y mientras ese testigo esté satisfecho, la voz de los calumniadores… en nada altera la serenidad de mi espíritu'.

ABOGADO Y ESCRITOR.

*DEDICADO A QUIENES HAN SIDO MIS DISCÍPULOS EN LA FACULTAD DE DERECHO.