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09 de Dec de 2019

Eduardo A. Reyes Vargas

Columnistas

Hedonismo y erotismo. ¿Fuerzas en una sociedad?

Tendencia a la búsqueda del placer y el bienestar en todos los ámbitos de la vida. Describe el hedonismo. .

Tendencia a la búsqueda del placer y el bienestar en todos los ámbitos de la vida. Describe el hedonismo.

Erotismo se origina del griego “eros” en referencia al dios Eros, a quien se le asocia con la sensualidad, el deseo y placer sexual, así como con las conductas que se manifiestan cuando existe atracción entre dos o más seres.

Comprendido el significado de ambas palabras, desarrollo mi reflexión.

Hace más de 40 años nos tocó leer la obra del colega DR. Enrique Salgado, médico español, denominada “Erotismo y sociedad de consumo”.

Ya advertía en parte de su libro las fuerzas de estas actitudes del ser humano en la sociedad universal.

Y sobre todo el libertinaje en esos escenarios que son aprovechados por grandes empresas comerciales, como medios de comunicación social, etc.

Hoy, sin duda alguna, ese entorno ha crecido y es una fuerza poderosa que aún las instituciones religiosas no han podido disminuir.

No se trata de ser beato ni mucho menos. Se trata del ser humano y nosotros los panameños hemos caído en ese libertinaje y relativismo moral.

Sueno conservador, pero no lo soy.

Entiendo que el hedonismo y erotismo son parte de nuestra vida. Lo dañino es su exageración sin límites.

A mi juicio, esas fuerzas son muy tentadoras para la corrupción privada y gubernamental, cuando ese erotismo y hedonismo es lo único que nos importa.

Por ello, hombre y mujeres, de todo género, hacen de la corrupción su hábito para alcanzar esos deseos de diferentes tipos.

Muchas veces los estereotipos impuestos por la sociedad, como belleza o fealdad, catalizan estas conductas.

Si hay fealdad física, según esos paradigmas, el estímulo aumenta para obtener lo monetario en forma amoral.

Más allá de lo sexual, la búsqueda de placeres en forma patológica y al precio que sea puede explicar sociológicamente esa conducta en esferas privadas y públicas.

Los ambientes eróticos y hedonistas en esta sociedad de consumo son crecientes y nutren estas conductas, dejando a un lado los valores éticos y morales.

Don Dinero, resuelve muchas de estas ambiciones y en lograrlo se aplica ese viejo concepto de que “el fin justifica los medios”.

La corrupción es producto de estas conductas. Es necesario el dinero para ello. Casas, apartamentos autos, aviones, yates, viajes, damas, caballeros, etc.

Una forma de ejercer poder y sumisión.

De esclavizar mentes y cuerpos.

Hoy, Gobiernos, instituciones religiosas, cívicas, etc., y sobre todo la familia, son los únicos que podrán contener esta preocupante y penosa situación.

Me agradaría leer otros comentarios.

Médico internista.