Temas Especiales

12 de Aug de 2020

Miguel Ángel Sánchez Pinzón

Columnistas

El legado de Raúl Leis

“Uno de los pensamientos más interesantes de Raúl es aquel que señala que la ciencia y la conciencia deben ir de la mano, porque cuando sacrificamos la conciencia por la ciencia cometemos el error de que nos vean como un profesional aséptico, neutral [...]”

“Panamá: luces y sombras hacia el siglo XXI” fue el clamor de Raúl en el año de 1996, cuando finalizaba el siglo XX, y los indicadores sociales nacionales, expuestos en ese ensayo, presagiaban grandes cambios en todos los niveles de la sociedad panameña.

El modelo social y económico de Panamá fue cambiando y se traducía en otros comportamientos culturales y políticos comenzando el siglo XXI. Nos invadieron otros ejércitos de cambios: la cultura, la información y la tecnología y fuimos cambiando, vertiginosamente, y así dejamos de ser humanos para ser un número más del PIB (producto interno bruto).

La Sociología panameña, como ciencia y profesión, contó con un preclaro precursor, egresado de la USMA, colonense raizal y cristiano de base en su accionar: Raúl Alberto Leis, pensador y analista que profundizó en los grandes temas nacionales y planteó sintomáticas reflexiones y propuestas en torno al presente y diagnosticó sobre ese futuro que nos vendría.

Es la preocupación por todo lo que le rodeaba que despertó en Raúl Leis su talento literario que, a través de un cuento, de un poema, de una novela o de un ensayo nos heredó una obra completa y cargada de crítica social, convertida en lenguaje que acciona y apela, porque la adoración por las letras, transforma también la belleza y la indignación por las injusticias individuales y sociales, temas impostergables. Para él la fascinación por el misterio de la vida o por el misterio de la muerte, el sentimiento de serenidad o de melancolía dejado por las noches y días inspiró su monumental bibliografía. Cinco premios literarios Ricardo Miró en géneros distintos, nos hizo viajar a la salvación de otros países y más aún al nuestro.

Uno de los pensamientos más interesantes de Raúl es aquel que señala que la ciencia y la conciencia deben ir de la mano, porque cuando sacrificamos la conciencia por la ciencia cometemos el error de que nos vean como un profesional aséptico, neutral y cuando sacrificamos la ciencia por la conciencia, a pesar de ser una persona altamente comprometida, se carece de otras herramientas para ejercer la acción transformadora. A través de la ciencia y la conciencia se puede ver lo que hay en el fondo, las causas profundas, todo esto es un valor clave, un elemento proteico, de esencia vital que nos da la capacidad de pensamiento que nutrirá a las sociedades de las visiones y alternativas y potenciará la capacidad de resolver problemas frente a una nivelación general que hace ver que nuestra sociedad está más informada, aunque lo que estamos es más desinformados que nunca.

Ante este panorama de deshumanización, la Sociología debe ser una disciplina que hay que aplicar con vocación y caracterizarse por la humanidad, valor que todos debemos tener en estos tiempos difíciles de neoliberalismo. Así pensaba Raúl Leis y lo expresó en un Congreso de Sociología celebrado en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá.

Pero ante la era de la desesperanza hay que cambiar, romper paradigmas culturales, hay que renovar la esencia del ser humano, hay que llenar la ciencia y la tecnología de ternura, como bien lo dice José “Pepe” Mujica, expresidente de Uruguay, porque si no lo hacemos ahora, estaremos perdidos y seremos responsables de que las próximas generaciones sean indiferentes ante su propia humanidad.

Premio Orden Conmemorativa Raúl Leis, Panamá 2017.