Temas Especiales

07 de Aug de 2020

Rubén Darío Paredes

Columnistas

Mensaje al pueblo panameño

Aunque se evidencia un interés patriótico y constructivo del señor presidente Cortizo, no es menos cierto que debe de igual manera obedecer y respetar las disposiciones constitucionales que establece la Constitución de la República...

El Gobierno Nacional, que preside el honorable presidente Laurentino Cortizo, nos sorprende gratamente con la noticia que retirará de la Asamblea Nacional el proyecto de reformas a la Constitución; y que a la vez —dicen las noticias— firmará un acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), filial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para que este organismo sea quien conduzca, coordine y facilite el proceso reformador en el ambiente de un acuerdo nacional.

Por supuesto, esta noticia ha sido bien recibida por la comunidad, toda vez que denota la preocupación legítima y patriótica del señor presidente Cortizo. Sin embargo, es nuestro deber ciudadano dejar constancia de que no estaríamos de acuerdo, de ninguna manera, si el PNUD insiste en proponer el mismo proyecto impopular que ya ha recibido aprobación de la primera legislatura. Por supuesto, que estaríamos totalmente opuestos a lo que sería una maniobra de engaño al pueblo panameño.

Nosotros esperamos que el proyecto, al retirarse de la Asamblea, por la salud política y garantía del orden publico, todo lo actuado sea eliminado al punto cero. Y que los esfuerzos del PNUD, organizaciones políticas y cívicas, se inicien desde la propia Constitución vigente de 1972 y el proyecto de los notables que se logró en el seno de la Concertación en el 2012, es decir hace apenas 7 años.

De manera respetuosa y constructiva, recordamos al señor presidente Cortizo que está obligado a consultar al pueblo soberano dos temas mediante un plebiscito... Primero si quiere reformas o nueva Constitución; y segundo, mediante la convocatoria de la constituyente paralela como lo reglamenta el Art. 314 de la Constitución vigente de 1972.

Finalmente, dejamos constancia que si el pueblo soberano no autoriza la intervención del PNUD en el plebiscito, consulte. Todo lo actuado o avances que se obtengan bajo la directrices del PNUD sería declarado nulo y demandado por inconstitucional.

Aunque se evidencia un interés patriótico y constructivo del señor presidente Cortizo, no es menos cierto que debe de igual manera obedecer y respetar las disposiciones constitucionales que establece la Constitución de nuestra República para reformar o redactar una nueva.

Parece oportuno sugerir al señor presidente, observe la mesura y respeto al soberano que el gobierno de Chile honra y respeta a su pueblo.

General y ex ministro