Temas Especiales

24 de Sep de 2020

Carlos Penna Franco

Columnistas

La Ciudad de la Salud y la CSS

Como ciudadano es mi responsabilidad compartir con los panameños que viven en este país, así como con su excelencia el Señor Presidente Laurentino Cortizo C.

Como ciudadano es mi responsabilidad compartir con los panameños que viven en este país, así como con su excelencia el Señor Presidente Laurentino Cortizo C., y el Dr. Enrique Lau C. la cruda realidad de la situación que se vive al día de hoy en el Proyecto CIUDAD DE LA SALUD de la Caja del Seguro Social.

Realizando investigaciones de manera particular y pensando en el bienestar de la salud del pueblo panameño, así como un tema que está bastante inmerso en la ingeniería, y como profesional y catedrático de esta noble profesión, es mi obligación referirme a este asunto como lo estaré haciendo en este artículo.

Lo primero que deseo expresar en este escrito, así como otras temas que iré desarrollando más adelante, es informarle a los ciudadanos que el contrato que se firmó con la CSS para la construcción de la Ciudad de la Salud, el mismo fue modelo “llave en mano”, o sea, diseño, construcción y financiamiento, en el cual la CSS no desembolsaría dinero hasta que la obras planificadas fuesen terminadas, entregadas y recibidas conforme por la institución y los entes legales correspondientes, pero, por esas sorpresas que te da la vida, nos encontramos que la forma de pago del Proyecto de la Ciudad de la Salud, antes Ciudad Hospitalaria, se cambió a “pago por avance de obra”, quedando la CSS inmersa en el financiamiento del Proyecto, y al día de hoy nadie explica qué pasó y cómo pasó para que se diera ese giro, lo cual ha afectado, por supuesto, el flujo de caja de la institución, ya que la CSS terminó pagando cuentas contra facturas presentadas, por lo tanto, sería saludable, por el bien de la CSS, que se investigue lo que originó este cambio repentino en el contrato, violando el artículo 77 de la Ley 22 del 2006 de Contrataciones Públicas, y que posteriormente se supo que fue por un supuesto ahorro de 70 millones a la institución.

Deseo hacer un llamado de atención al señor director y al presidente Cortizo, con la finalidad de informarles, desde mi óptica como profesional de la Ingeniería, las situaciones que son de nuestra apreciación por qué no se culminará esta obra, las cuales paso a detallar y lo primero es que la empresa constructora, la empresa de inspecciones y la CSS no cuentan con el recurso humano para culminar el proyecto, dadas las diversas especialidades de Ingeniería y Arquitectura que están involucradas en la obra, y lo cual, para garantizar su ejecución se necesitan profesionales de experiencia que solo se podrán conseguir a lo externo de la institución y sugiero involucrar a la empresa privada, además de pagar salarios justos, acordes al trabajo que realizarán en dicho proyecto.

Otro punto importante a analizar es que, durante la ejecución de este Proyecto, la CSS no se hizo una supervisión efectiva de los trabajos realizados por la empresa inspectora y, como ejemplo, se permitió construir con materiales no aptos en algunos ambientes de atención de salud. Es importante mencionar aquí que la gran mayoría de los subcontratistas contratados eran no nacionales, lo cual desde toda óptica es una violación flagrante a la Ley 15 de 1959 de la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura JTIA, ya que muchos no cuentan con la idoneidad para ejercer en la República de Panamá.

En este momento, la CSS debería desarrollar una nueva metodología para lograr enrumbar la continuación del proyecto, por los reiterados incumplimientos en la entrega de las 17 edificaciones que componen el complejo, ya que después se pactó que la obra se completara por fase, lo que fue incumplido, por lo tanto sugiero aplicar la fianza de cumplimiento, y buscar empresas panameñas que se comprometan a terminar la obra contratando subcontratistas probos e idóneos, y repartir los diferentes edificios para que los mismos sean terminados a satisfacción, garantizando así que de ninguna manera se dejen obras a medio terminar, como todos los panameños han podido observar que sucedió en el pasado reciente en obras de ingeniería y arquitectura contratadas, como ejemplo la Policlínica de Penonomé, Policlínica de Aguadulce, Policlínica de Boquete y otras más, y peor aún, donde se adelantó dinero y no terminaron.

Presidente Cortizo, es necesario que exija se le diga la verdad sobre este tema, de tal manera que no quede usted en entredicho con el pueblo panameño y estoy seguro de que el Dr. Lau lo hará, ya que está en juego su prestigio profesional, además sugerimos terminar en la Ciudad de la Salud los pabellones de Administración, Nefrología y Urgencia, así como las infraestructuras que se necesiten para dar servicio a los pabellones mencionados, y de esta manera el “Buen Gobierno” cumpla con una parte de la promesa de campaña y lo demás quedará para que sea ejecutado el próximo Gobierno que será elegido en el 2024.

Para cumplir con la terminación de estos pabellones sugerimos contratar profesionales que paso a sugerir, los cuales deben ser ingenieros electromecánicos, arquitectos e ingenieros especialistas en acabados, ingenieros civiles, ingenieros en sistemas especiales, ingenieros biomédicos, arquitectos paisajistas, ingenieros o arquitectos especialistas en administrar proyectos y un gerente general de proyectos, como cabeza, para dar seguimiento a las tareas que se les asignen a los profesionales sugeridos a nombrar por la CSS que serán los que exigirán a los contratistas y subcontratistas completar sus tareas de tal manera que todo marche a la perfección para terminar, y además aprovechamos parte de este personal para que, una vez se termine la obra, se queden en el nuevo proyecto para formar el grupo que deberá mantener todos los equipos médicos quirúrgicos que allí queden instalados, y es importante la formación de personal de salud idóneo que necesita este complejo hospitalario para brindar la salud que requiere el pueblo panameño.

Aquí debemos dejar establecido que bajo ninguna razón, personal de la CSS que actualmente labora en la institución en mantenimiento debe dedicar tiempo a esta construcción, ya que de hacerlo no podrá cumplir con sus funciones de mantener todas las instalaciones que tiene la CSS en el país funcionando a la perfección, y evitar así que la institución deje de prestar el servicio a la población asegurada, por estar tratando de hacer dos funciones a la vez, que son supervisar construcción y mantenimiento, eso sería poner en riesgo la salud de los panameños que dependen de la misma.

Ojalá me equivoque y se termine la Ciudad de la Salud a satisfacción, pero, por lo que veo, estará muy duro, si no se toman decisiones técnicamente acertadas, sacando el ingrediente político y cumpliendo con transparencia total en su ejecución.

Ingeniero