Temas Especiales

01 de Jun de 2020

David Gil Mayoral

Columnistas

La empresa que sobrevivirá

Vivimos en tiempos turbulentos. La pandemia que estamos sufriendo hoy día, más los problemas que por ahora hemos aparcado, pero que siguen latentes, como la pobreza, la desigualdad, el desempleo juvenil y el cambio climático se encuentran entre los desafíos que enfrentamos.

Vivimos en tiempos turbulentos. La pandemia que estamos sufriendo hoy día, más los problemas que por ahora hemos aparcado, pero que siguen latentes, como la pobreza, la desigualdad, el desempleo juvenil y el cambio climático se encuentran entre los desafíos que enfrentamos.

En los negocios, los directores generales han pasado de ser iconos de aspiración a personas de intenso escrutinio, casi juzgados públicamente de manera constante.

Incluso los emprendedores más jóvenes y “más geniales” que están impulsando la economía digital, ahora son cuestionados sobre el impacto que tienen sus empresas en la sociedad.

La confianza se ha convertido en la última moneda. Los consumidores “millennials” están impulsando esta tendencia, ya que en su mayoría creen que el objetivo de las empresas debe ser mejorar la sociedad y el medio ambiente, y sobre esto merece la pena reflexionar. Actualmente los “millennials” ya constituyen el 40 % de todos los consumidores.

El beneficio con propósito se va a convertir en la nueva norma, y en la clave del éxito para que las organizaciones de hoy en día puedan sobrevivir, y la oportunidad para que las empresas de nueva creación (“startups”) se posicionen en sus mercados.

Hasta este punto la empresa social y la inversión con impacto han estado impulsando este concepto, que de alguna manera lo habíamos concebido como un nicho. Ya no. Ahora, todo está listo para cambiar, los directores generales de las organizaciones deben querer que sus compañías sean reconocidas como empresas que tienen un propósito de transformación masiva, que permita la mejora de las personas y el entorno que los rodea.

Un propósito de transformación masivo es un nuevo paradigma más grande que una declaración de misión, tratando de resolver un problema global, regional, nacional, no con el objetivo de vender más, sino realmente para generar un impacto en la sociedad.

El propósito inspira la innovación, obliga a los empresarios, directivos, empleados a pensar fuera de sus propias limitaciones, y tiene el poder de atraer a los mejores talentos, convirtiendo la organización en un entorno de aprendizaje, porque todos constantemente se preguntan: “¿qué puedo hacer para ayudar a lograrlo?”.

Hoy en día, por diferentes motivos, todo el mundo habla de Elon Musk, fundador de Tesla y Space X, entre otras compañías, pero pocos ven todavía que las organizaciones de Musk se han convertido en un entorno de aprendizaje rápido y constante, esto ha permitido que sus empresas estén a la vanguardia de la investigación y tecnología, creando un impacto masivo, autos autónomos y eléctricos, transporte ultraveloz, o la tecnología espacial más aventajada…

La lección que deberíamos todos aprender de Musk es que no está obsesionado en el Retorno de la Inversión, y sí en otros indicadores, como el Retorno de Aprendizaje, teniendo sus empresas un propósito transformador masivo. Tesla tiene como propósito acelerar el transporte sostenible, y Space X pioneros en el futuro de los viajes al espacio.

Cada vez es más evidente que los Gobiernos o la sociedad civil no pueden resolver los problemas más acuciantes del mundo por sí solos. Es hora de que las empresas participen de una manera mucho más proactiva y sincera.

Desde reducir el impacto ambiental hasta contribuir a sociedades más saludables, las empresas pueden lograr enormes resultados, si equilibran las ganancias y el propósito.

Todo se basa en el concepto de “no dañar” y “Beneficiar a todos”. Con la tendencia creciente de los inversores y los consumidores a comprar empresas que ofrecen un cambio social positivo junto con los rendimientos financieros, parece que la tendencia de las grandes empresas a adoptar misiones sociales impactantes crecerá de manera exponencial.

Las preguntas son: ¿cuántos líderes empresariales tendrán el coraje de dar un paso al frente?, ¿tendrán la visión adecuada para que sus empresas no desaparezcan?

El negocio de cambiar el mundo está en sus manos.

CEO y cofundador de NDC Digital.