Temas Especiales

11 de Jul de 2020

José Guillermo Ramírez

Columnistas

Más allá de la pandemia, el teletrabajo llegó para quedarse

La pandemia del coronavirus en poco menos de 100 días cambió la dinámica del mundo: terminó con las reuniones, cerró escuelas, limitó la circulación y tiempo para ir al supermercado y farmacias, cambió los rituales de higiene y prevención, obligó el cierre de empresas, dejó a miles de millones de personas en cuarentena e impuso el trabajo remoto o teletrabajo.

La pandemia del coronavirus en poco menos de 100 días cambió la dinámica del mundo: terminó con las reuniones, cerró escuelas, limitó la circulación y tiempo para ir al supermercado y farmacias, cambió los rituales de higiene y prevención, obligó el cierre de empresas, dejó a miles de millones de personas en cuarentena e impuso el trabajo remoto o teletrabajo.

Hoy en día, más del 80 % de las empresas del mundo tiene a sus colaboradores trabajando desde sus casas, como parte del distanciamiento social para frenar el contagio del COVID-19.

Si bien es cierto, en algún momento –ojalá sea pronto– el COVID-19 se irá y con él muchas prácticas o medidas adoptadas durante este tiempo, es muy probable, por no decir que es un hecho, que el teletrabajo llegó para quedarse, esto, al menos, en Panamá.

Esta modalidad laboral ha permitido a miles de trabajadores conservar sus puestos de trabajo, al darles la oportunidad que desde sus casas puedan realizar sus funciones profesionales, estando en contacto directo con su empleador, ya sea por vía telefónica, por correo electrónico o el método de comunicación que haya adoptado la empresa.

Y es que Panamá, a diferencia de muchos países de la región, cuenta con la infraestructura tecnológica para garantizar el desarrollo de esta variante de empleo.

Esto ha quedado demostrado en menos de 30 días. Los centros de llamadas o “call center” han sido una de las principales muestras de que Panamá cuenta con el soporte, la infraestructura y el personal para potenciar el mercado del teletrabajo como una forma de generación de empleos, dando un impulso a la economía que con esta pandemia ha quedado herida de gravedad.

En este sentido, nosotros, en Alorica, contamos en la actualidad con una plantilla laboral de 1500 agentes, que se mantienen laborando desde sus casas, pese a todas las situaciones generadas en torno al COVID-19. Son 1500 personas a los que no hemos tenido que suspender sus contratos laborales, porque el trabajo que realizan, sumados a la infraestructura tecnológica que nos ofrece el país, nos permite seguir operando con nuestros colaboradores desde sus casas.

Esto representa un impacto positivo no solo para estos trabajadores, sino para sus familias, las cuales se benefician de manera indirecta con una entrada económica en medio de la crisis que se vive como consecuencia de la pandemia.

Es decir, así como el COVID-19 cambió la vida para siempre, también lo hizo con los patrones de trabajo en Panamá, lo que traerá consigo nuevas oportunidades de inversión para el país, que sin lugar a duda generarán nuevas fuentes de empleo.

Ha quedado demostrado que Panamá cuenta no solo con el personal capacitado, sino también con la infraestructura y las tecnologías necesarias para convertirse en referente regional de esta nueva modalidad de empleo, que, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es muy beneficiosa para los trabajadores, al proponer desplazamientos más breves, menores gastos personales relacionados con el trabajo y un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral.

Pero los beneficios van en ambas direcciones. Según la OIT los empleadores pueden beneficiarse de un aumento de la productividad, menores gastos generales, y del acceso a una fuerza de trabajo más amplia, diversa, motivada y capacitada.

En ese sentido, en Alorica estamos viendo los atributos que ofrece Panamá y queremos potenciar en el país esta nueva modalidad laboral que podría duplicar en un año el número de 1500 agentes de atención al cliente con el que contamos en la actualidad trabajando desde sus casas. Esto igualmente, nos permitiría duplicar lo que generamos anualmente y por ende, el impacto que esto tiene para el país.

En la actualidad, Alorica inyecta unos 40 millones de dólares por año a la economía del país, distribuidos en pago de impuestos, renta, planilla, seguro y otras obligaciones.

El mercado laboral se sigue ampliando, y, de hecho, Panamá se está preparando para potenciar esta nueva variante de empleomanía y ya cuenta con la Ley 76 que regula el teletrabajo en Panamá, legislación que tiene como objetivo generar un mayor número de plazas de empleos, y poner al país acorde con los avances tecnológicos y precisamente, atraer más inversión extranjera.

Vicepresidente de Operaciones de Alorica para Latinoamérica y el Caribe.