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03 de Jul de 2020

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Jorge Luis Prosperi Ramírez

Columnistas

¿Enfrentamos una nueva ola de COVID-19?

La semana pasada, sumamos 4200 casos nuevos a los que venimos acumulando, pero también realizamos 14 000 pruebas de laboratorio. Estas cifras, a las que tenemos que añadirle con mucho dolor, las 36 defunciones adicionales en el período; son las más elevadas para una semana desde que inició la epidemia en el país.

La semana pasada, sumamos 4200 casos nuevos a los que venimos acumulando, pero también realizamos 14 000 pruebas de laboratorio. Estas cifras, a las que tenemos que añadirle con mucho dolor, las 36 defunciones adicionales en el período; son las más elevadas para una semana desde que inició la epidemia en el país. Es cierto que nos llenan a todos de angustia, pero no podemos caer en la desesperación y comenzar a echarnos la culpa los unos a los otros. Necesitamos analizar con transparencia las razones de estos números y preguntarnos ¿qué tenemos que hacer para seguir avanzando juntos hacia la recuperación de la economía, mientras cuidamos de la salud? No es la hora de paralizarnos y volver al encierro de hace dos semanas, que solo traería más sufrimiento y descomposición social de la que venimos padeciendo.

Lo primero que me viene a la cabeza frente a esta nueva realidad, es que podríamos estar frente a una segunda ola de la enfermedad. Esto porque el virus llegó para quedarse, y se mantendrá presentándose periódicamente, así como lo hacen las olas de diferentes alturas que llegan a la orilla de la playa llena de bañistas desprevenidos. Y lo puede hacer porque los coronavirus son expertos en seguir circulando y nunca desaparecen (el coronavirus del SARS, a principios de la década de 2000, fue una excepción). Además, no existe sociedad con la capacidad para resistir otro cierre económico, y el virus sabrá aprovechar nuestras salidas.

Por otro lado, aunque no podemos descartar que estamos en una segunda ola de COVID, tampoco podemos estar seguros de que este repunte es parte de la primera ola, la que controlamos al comienzo con nuestro esfuerzo colectivo obligado, mientras estuvimos en cuarentena. Pero en algún momento bajamos la guardia, y ahora, aprovechando algún desliz cometido, el virus recupera sus fuerzas y nos golpea. Sea cual fuere el caso: otra ola o un repunte, lo importante es enfocarnos en lo que tenemos que hacer para mantener bajo control la epidemia.

En ese contexto abundan las críticas y los ataques contra el Gobierno y contra la población. Unos manifiestan que la población no cumple, que es irresponsable, que no se cuida, y es la causa de la ola o el repunte. Quienes así piensan, se basan en las noticias diarias que muestran personas amontonadas en diversos espacios, en ocasiones celebrando y bailando, muchas de ellas sin mascarillas, menos guardando la distancia recomendada. Por su parte, hay otros que aprovechan, con razón o sin ella, para culpar al Gobierno de este aumento de casos. Este grupo argumenta que, las tareas de vigilancia epidemiológica fallaron y siguen fallando; otros señalan que la medida de levantamiento de confinamiento del 1ro de junio no fue gradual, ni atinada, ni lógica, ya que en ese momento había un aumento considerable de los contagios. Algunos señalan que el Gobierno ha montado una campaña de reproches y acusaciones contra el pueblo para hacerlo responsable de la situación.

Lo cierto es que ambos grupos, exceptuando las afirmaciones con claro interés político, tienen parte de razón. No se puede negar que el comportamiento de la población, en algún momento, comenzó a relajarse. Tampoco se puede afirmar que el Gobierno lo ha hecho todo bien. Ambas partes han puesto lo mejor de sí mismos, pero, como humanos que somos al fin, ambas partes hemos cumplido y hemos fallado. Pero esta hora de intranquilidad, no es la hora para los ataques improductivos, es la hora de trabajar unidos, proponiendo soluciones con responsabilidades compartidas para todos.

Volviendo a la pregunta inicial. Sea cual sea el caso, lo importante es mantener las mismas medidas y avanzar. No hay duda de que el Sector Salud debe mantener y fortalecer la intensidad de las medidas de vigilancia epidemiológica, promoviendo la mayor participación de la comunidad; retomando, cuando corresponda, el levantamiento progresivo y asimétrico del confinamiento; coordinando de mejor manera entre las instituciones del sector, para garantizar una acción efectiva conjunta; fortaleciendo la capacidad de resolución de nuestros hospitales, garantizando, camas, equipos y recursos humanos.

Por su parte la población, con el apoyo del Gobierno, debe seguir al pie de la letra las medidas de higiene personal y distanciamiento físico estricto. Si los ciudadanos siguen produciendo casos, nunca serán suficientes las pruebas de laboratorio, ni habrá personas suficientes para localizar a los positivos y rastrear a los contactos, mucho menos habrá camas y recursos humanos necesarios para atender la demanda de enfermos graves que generará un aporte exagerado de casos.

Médico, exrepresentante de la Organización Mundial de la Salud (OMS).