Temas Especiales

09 de May de 2021

Elda Maúd de León

Columnistas

Leer es comprender

Hace casi 4000 años a. C. , el pueblo sumerio de Mesopotamia inventó la escritura y es posible imaginar que los escribas enseñarían su arte ejecutando dibujo por dibujo y pronunciando su correspondiente sonido.

Hace casi 4000 años a. C., el pueblo sumerio de Mesopotamia inventó la escritura y es posible imaginar que los escribas enseñarían su arte ejecutando dibujo por dibujo y pronunciando su correspondiente sonido. Es decir, cada signo (grafema) con su sonido (fonema). Resulta natural creer que es más fácil aprender letra por letra, así que la enseñanza se inicia con las vocales, que se van uniendo a consonantes para formar sílabas y luego palabras.

Este modo de enseñar la lecto-escritura se llama Método Grafofónico o Fonético, y se basa en el supuesto de que se aprende más fácil de la parte al todo. Según la Psicología moderna, esta es una manera mecánica de aprender, porque la memoria activa de los niños está aún en desarrollo y empezar leyendo una letra o una sílaba, les dificulta el aprendizaje, en vez de facilitarlo.

Hace tiempo que los psicólogos descubrieron que los seres humanos percibimos totalidades o conjuntos, que son de fácil asimilación y ayudan a la comparación, diferenciación y el análisis; es decir, a la reflexión que es la actividad cognitiva fundamental. Si un niño mira una lámina donde aparece una flor, verá desde el primer momento la flor como una totalidad. El cerebro no funciona percibiendo primero un pétalo y luego otro, hasta juntarlos y al fin reconocer a la flor.

Ofrezco mi experiencia con una síntesis del Método Global:

En la primera fase se conversa con los niños sobre sus gustos, juegos, familia; se enseñan canciones, poemas; se relatan cuentos sobre animales, hadas y asuntos cotidianos. La enseñanza de la lecto-escritura, a través del Método Global, pone en valor la experiencia adquirida durante los primeros años de vida. Además, da gran importancia a la expresión oral, porque el niño que no habla bien tendrá dificultad para aprender a leer. Algunos teóricos opinan que no deben culparse la visión ni la audición por los problemas con la lectura, pues su origen está en las capacidades cognitivas y principalmente en las competencias lingüísticas adquiridas en el hogar.

En la segunda fase, se podría desarrollar una clase, así: se les pide que lleven una foto de la mamá y la muestren ante la pregunta “¿quién es esta?”, el aludido dirá “mi mamá”. Se le pedirá que la muestre a sus compañeros y diga “Esta es mi mamá”. Se continuará haciendo preguntas alusivas al tema hasta que entre todos elaboren tres o cuatro oraciones cortas. Esta técnica se basa en un argumento psicológico: se aprende mejor cuando el tema nos interesa, porque el niño podrá encontrarle o crearle significado, mientras que aquello sin significado será difícil de aprender.

En la tercera fase, la maestra escribe en el tablero el “Cartel de lectura”, con las oraciones elaboradas en la fase oral: Esta es mi mamá, Mi mamá es bonita, y Yo amo a mi mamá. Las leerán repetidamente en la lámina que la maestra tendrá preparada, y poco a poco irán reconociendo las palabras individuales. Se continuará con la copia de las oraciones del cartel, así empieza la escritura que requiere de buena visión y coordinación motriz. Más adelante, cuando la dominen, harán dictados para evaluar el aprendizaje. Esta fase se basa en el presupuesto aprender del todo a la parte.

Gracias al desarrollo del lenguaje, surgieron en el ser humano nuevos fenómenos tan fundamentales como la reflexión y la consciencia. Las palabras no son cosas, sino actividades cerebrales que denotan objetos reales o imaginarios, estados de ánimo, sentimientos, etc.

La acepción última de la palabra leer, es comprender. Leer de manera comprensiva facilitará el aprovechamiento escolar posterior: he ahí la gran importancia de una buena enseñanza de la lecto-escritura.

Señora ministra: me preocupa que la frustración por los resultados de la prueba Pisa haya empujado al Ministerio de Educación al uso del muy antiguo Método Fonético, desde hace mucho superado por diversas opciones pedagógicas.

Doctora en Educación y Mediación Pedagógica.