Temas Especiales

24 de Jan de 2021

Andrés L. Guillén

Columnistas

Fechas simbólicas nacionales

“[…]: ¿por qué en Panamá tenemos cuatro fechas distintas para conmemorar nuestro verdadero día de independencia?”

En Panamá, el carácter histórico de las fechas 3, 5, 10 y 28 de noviembre las convierte en temas centrales para nuestra historia nacional, efemérides que a la vez son símbolos fehacientes de nuestra panameñidad, iguales a nuestra bandera, escudo o himno nacional.

Durante cada uno de esos cuatro días acontecieron gestas importantes nacionales, en fechas escogidas circunstancial o deliberadamente por sus protagonistas en 1821 y 1903, aprovechando condiciones favorables para hacer cambios a nuestra forma de ser, todas con consecuencias profundas para nuestro país.

Mucho se ha escrito sobre estos hechos históricos, reflejo de una pluralidad de creencias epistemológicas, a veces incongruentes, contradictorias o inconexas usadas para sostener métodos, conceptos y paradigmas historiográficos muy distintos. Esto ha motivado a historiadores a reescribir y actualizar dichas gestas a su manera, ofreciendo un repertorio de interpretaciones particulares para describirlas como independencia o separación; otros como secesión o emancipación, etc., tal hipótesis heurística que busca una clasificación correcta.

Pero lo único nuevo a estas alturas del siglo XXI sobre cómo describir lo que pasó el 10 y 28 de noviembre de 1821 o el 3 y 5 de noviembre de 1903, precisamente, es decidir cuál será la mejor forma de conocer y contar adecuadamente esas realidades, a sabiendas de que ontológicamente lo real, como presente efímero, no es lo mismo que la verdad permanente, como idea irreversible y normativa. Hoy, estas cuatro fechas solo nos muestran la infinita tensión que existe entre la eternidad de lo verdadero y la fugacidad de lo real, cual punto de tangencia entre lo real y lo verdadero, ambos conceptos a merced de un tiempo pasajero.

Estas consideraciones filosóficas son un preámbulo a la pregunta: ¿por qué en Panamá tenemos cuatro fechas distintas para conmemorar nuestro verdadero día de independencia?

Algunos dirán que si bien existen dos símbolos visuales (nuestra bandera y escudo de armas) y uno auditivo (nuestro himno nacional) para identificarnos como nación, en un pueblo festivo como el nuestro ¿por qué no múltiples fiestas nacionales para recordar esas gestas patrióticas de nuestros próceres de 1821 y 1903?

Cabe recordar que todo símbolo e identidad representan relaciones específicas, un tanto ilusorias o cualitativas, unidas por una semejanza o analogía sugestiva -la paloma como símbolo de paz o la balanza como la igualdad de la justicia-, sin olvidar, además, que ningún símbolo puede reemplazar todas esas creencias compartidas que constituyen el estrato básico de la razón de ser de un país. Nuestra Constitución solo reconoce como símbolos de la nación la bandera, el escudo de armas y el himno nacional, no así las fechas antedichas.

Estas han sido creadas por varias leyes, la primera promulgada por la Convención Nacional Constituyente de 1904, declarando el 3 y 28 de noviembre días de “Fiesta Nacional”. Años después, la primera administración de Arnulfo Arias designó con exactitud “Fundación de la República” el 3 de noviembre e “Independencia de Panamá de España” el 28 de noviembre, definiendo “días feriados” o “días cívicos” para otras fechas importantes (Ley No. 26 de 1941). El 5 de noviembre fue declarado feriado por el presidente Roberto Chiari (Ley No. 46 de 1962) y el 10 de noviembre por la dictadura militar (Decreto de Gabinete No. 347 de 1969), ambas como medidas populistas. Pero no se necesitan cuatro fechas distintas como nexos sucesivos para conmemorar un solo hecho real: la fundación definitiva de nuestra República el 3 de noviembre de 1903, el “Día Nacional” por excelencia que nos identifica como nación. Aquel histórico día Manuel Amador Guerrero así lo comunicó al mundo: “Proclamada la independencia del Istmo, sin sangre”.

Exdiplomático