17 de Sep de 2021

Joanna Villarreal

Columnistas

Combatiendo el cambio climático

“Cuando converso sobre el reciclaje, me repiten la frase: “si solo algunos reciclan, el esfuerzo no vale la pena”. Yo estoy convencida. El esfuerzo sí vale la pena”

Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático, y sus efectos, es el Objetivo No. 13 de la Agenda 20230 de Desarrollo Sostenible. Panamá forma parte del grupo de países que comparten el interés por proteger al planeta, mediante el Acuerdo de París. Pero, como ciudadanos, ¿qué podemos hacer para apoyar ese loable esfuerzo?

Las medidas de confinamiento riguroso, aplicadas a la primera mitad del año pasado, ayudaron a reducir las emisiones, a la mitad. Con estas medidas, se le dio un respiro al planeta por un muy corto período de tiempo. Lastimosamente, no podemos contar con este tipo de medidas extremas para salvar al planeta, pero debemos hacerlo de otra manera. Debemos continuar reforzando estrategias, mismas que requieren de tiempo hasta que se desarrollen los hábitos en los ciudadanos. Hemos avanzado positivamente al crear leyes sobre reciclaje. Hay que difundir su contenido. No es tarea fácil, pero no hay que desfallecer, el planeta necesita de todos.

Un paso adelante en la solución es iniciar la campaña de concienciación, a nivel de materiales. Los ciudadanos crecerán con la cultura del reciclaje, y, en edades adultas, les parecerá lo más normal clasificar la basura, reutilizar y/o reducir.

Soy testimonio de esta práctica. En el colegio me enseñaron el hábito de reciclaje, siendo parte del comité de reciclaje, en el cual debíamos educar sobre la forma de desechar el papel. Desde entonces, siempre he reciclado. Posteriormente, aprendí a desechar otro tipo de materiales, ya sea para reciclaje o porque tienen que ser desechados, como es el caso de las baterías, jeringuillas y aceites, las cuales no deben ser depositadas en los basureros regulares, o vertidos al mar.

Hace poco, sorprendido, mi padre me contó que mi hijo de tres años le había indicado que la caja de cartón del cereal se debía depositar en el recipiente de reciclaje. Para mí, que he sido activista del reciclaje desde hace más de 20 años, fue satisfactorio confirmar que he aportado mi granito de arena, al inculcarle un buen hábito a mi pequeño hijo, quien también será agente de cambio.

Cuando converso sobre el reciclaje, me repiten la frase: “si solo algunos reciclan, el esfuerzo no vale la pena”. Yo estoy convencida. El esfuerzo sí vale la pena. Una playa está hecha de miles de granitos de arena. Granito a granito llenaremos la nuestra. Para impulsar la clasificación de los desechos, debemos tener recipientes distintos en las calles, recipientes con los que aún no contamos. Sin embargo, no se pueden colocar hasta que las personas no hayan sido capacitadas en la materia. Un muy buen ejemplo de campañas educativas, son las del Metro. Con esas campañas, las personas se comportan distinto al entrar al Metro. Esto confirma que campañas así, dan buenos resultados. Organizaciones ecologistas hay muchas, y sí, han alcanzado varias metas, pero… aún es mucho lo que nos falta como ciudadanos.

Los países europeos nos llevan años de avances en el hábito de clasificar desechos. Desde los hogares de los ciudadanos. Pero, para salvar al planeta tenemos que unir todos los países. En Europa, ya tienen experticia de muchos años en educación del reciclaje. Podemos tomar las buenas prácticas para ahorrarnos tiempo en el ensayo y error, creando así soluciones sostenibles.

Los efectos meteorológicos de este año son solo el grito de auxilio que lanza el planeta para que lo escuchemos. Poco a poco, hemos ido destruyendo la fauna, flora, los mares…, quizás, por falta de conocimiento. En estos tiempos, cuando ya sentimos los fuertes efectos del cambio climático, es momento para hacer una pausa, reflexionar y emprender acciones. Debemos clasificar los desechos en nuestros hogares, almacenarlos y llevarlos a lugares como supermercados o centros de acopio. También podemos llamar a organizaciones que se encargan de su recolección, reciclaje y debida disposición. Tomemos conciencia. Por la salud del planeta y por el futuro que le dejaremos a nuestros hijos y nietos. Ayudar está en sus manos, Ud. puede hacer el cambio. ¡Actúe!

Abogada, ambientalista y diplomática de carrera.