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06 de Jul de 2022

Columnistas

Tallas Chiricanas: La tradición oral de vetustos pueblos, engranajes de la literatura clásica y universal

Tallas Chiricanas es precisamente un libro recopilatorio de este género inmerecidamente poco estudiado

¿Te imaginas el acto heroico de liberar a una comunidad de las entrañas de un cocodrilo? ¿Qué tal pensar que tu mamita (madre) sea tragada y escupida por un sábalo? Piensa en un mosquito absorbiéndote con todo y mesita de escribir. ¿Te parece inverosímil? O sea que nunca viste a ningún hombre volar por todo un pueblo montado sobre una penca. ¡Bienvenido amigo lector al mundo de las tallas y los talleros de la provincia de Chiriquí!

Tallas Chiricanas es precisamente un libro recopilatorio de este género inmerecidamente poco estudiado. Su autor, el profesor César Samudio, capturó en este proyecto —publicado en el año 1997— 200 de estas pequeñas historias, cargadas de fantasía e hipérbole, y sobre todo del humor y la burla que no solo caracteriza a dicha narración, que más bien es la fuente creativa de esos hombres de campo, a los que el abrasador sol y el fuerte trabajo que los curte no les resta felicidad, picardía ni genialidad.

Existe ya una cuarta edición de este ingenioso libro publicada en 2018, que cuenta con las ilustraciones de Hildebrando Sucre, creador también de la portada, para no solo tener que imaginar las hazañas de los héroes épicos que protagonizan las historias, sino tener algo de humor visual, mediante las caricaturas que decoran estas peculiares tallas.

El libro posee un prólogo que nos lleva a pasear por los campos bucólicos de la literatura pastoril, a los tempestuosos mares y vorágines de las guerras de Homero, es un recorrido emocional por la literatura más aclamada hasta llegar a la literatura de lo absurdo (no menos aclamada) de Kafka. Es como si el autor quisiera no solo conmemorar lo viejo, más bien, busca justificar su empresa: está claro que el humor es del pueblo, porque la rigidez de la compostura no es sino la última versión de la literatura, la cual tuvo que recorrer todos los caminos de un vulgo que le dio el aspecto fundamental para que pudiera crecer, fortalecerse y trascender. En palabras más específicas y claras, toda esencia literaria surgió de la mente del campesino que la heredó a futuras generaciones con tal artificio, para que pudieran moldear su estructura sin romper el motivo original.

Cuenta también con una introducción maravillosa, la que de forma muy respetuosa trata el tema de la Galatea de Cervantes, quien con esa obra rompió el molde de la novela pastoril al no darnos una ninfa como protagonista, sino a una mujer real que cuidaba ovejas. Se puede apelar al hecho de que Cervantes no hubiera logrado hacer una crítica tan procurada de no ser porque había campesinos que contaban en carne viva su verdadera historia. Al igual que esta encontrarás relaciones de muchos otros autores, que hicieron de lo popular y la burla un tema adecuado para el mundo literario.

Es increíble cómo el prólogo y la introducción de un libro de literatura popular puede llevarnos a pensamientos tan existenciales y darnos a conocer tantos autores con su pensamiento.

Sin entrar al grueso del trabajo, se hace comprensible por qué el Ministerio de Educación de Panamá incluyó Tallas Chiricanas dentro de los ejemplares de literatura panameña que se deben estudiar en la escuela premedia y media, pues es un libro que amerita ser leído, discutido y comprendido tanto por el personal docente como el estudiantado, formantes de los valores nacionales que deben incorporar con mayor frecuencia la sabiduría campesina, ya que es el recuerdo de cuánto costó formar una identidad nacional.

Cuando comiencen los relatos, vas a reír con héroes dormilones, bribones suertudos, gente zoqueta, campirana; animales con gran inteligencia y tales capacidades que los creerás sacados de películas de acción. Descubrirás los valores de héroes y antihéroes de la mano de nombres como ‘El Trujillo’, ‘Moña’, Félix, Rubén y Elías, entre muchos otros. Darás un paseo turístico por pueblos de la provincia de Chiriquí, conocidos por ser de los más viejos asentamientos fundados en la provincia, como Remedios y Alanje, y en algunas ocasiones el recorrido se hará más largo porque las tallas contarán sucesos de gente campesina, pero en la ciudad.

Como si todo lo mencionado no fuera ya un elixir de placer literario, este libro es también una máquina del tiempo que permite viajar a periodos presidenciales como el de Arnulfo Arias y se describe a la isla Coiba antes de que su naturaleza fuera cambiada por una penitenciaría y mucho más atrás.

Aunque es preciso aclarar que —a pesar de que algunos relatos estén muy hiperbolizados, por lo que se les considera como narraciones fantásticas—, por tradición, las tallas comienzan con una anécdota real y los personajes son atribuidos a familias verdaderas. Algunas incluso reclaman el derecho de que se reconozcan sus vínculos parentales con los personajes que interactúan en lo tallado.

En síntesis, es prioritario rescatar, conservar y preservar las enseñanzas que brinda la vida del campo y nunca demeritar al campesino que no aprendió a escribir las letras, pero sí a vivir con gracia. Debería ser un compromiso de todos mantener el recuerdo vivo de esos tiempos pasados, cuando las respuestas llegaban a nuestros oídos después de una larga caminata para preguntar a nuestros abuelos, cuando te nutrías mejor si tomabas directamente de la totuma con que se ordeñaba y los amigos te decían me gusta o no en tu cara.

Eso hizo el profesor César Samudio mediante su obra Tallas Chiricanas, un reconocimiento al arte no solo de contar algo, sino de contarlo con gracia. Una exaltación a la tradición popular de pueblos chiricanos que simboliza el sentir del campo nacional. Una lectura obligada para aquellos que viven y sienten el orgullo de caminar bajo el pabellón tricolor.

*La autora es estudiante graduanda de la Escuela de Español de la UP