18 de Sep de 2021

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Columnistas

Mi hermano Mauro

“Mi hermano, que no de sangre, pero sí de ideales y valores, no merece semejante ultraje a la integridad de su honra. Exijo respeto y una investigación objetiva e integral de los hechos”

Conocí al Dr. Mauro Zúñiga en 1971, iniciando mi primer año de internado, él era jefe de residentes de Medicina Interna del Hospital General de la Caja de Seguro Social, establecimos una amistad que aún perdura, después de medio siglo.

Algunos colegas me llamaron sorprendidos por el acuerdo extrajudicial, dado a conocer el martes 20 de julio del 2021, entre el Dr. Zúñiga, querellante, y el ex presidente de la República, RMB. Mi respuesta, que decidí hacer pública, fue del tenor siguiente: “Cualquiera que conozca a Mauro, sabe de su integridad, sería absurdo, dudar de su entereza moral; Mauro jamás habría firmado un pacto semejante, por contrario a la ética y a la justicia, de modo que, en caso de existir, habría que descartar la comisión de un delito; y si ello no fuera razón suficiente, su actual estado de salud es precario, al punto que lo habría inhabilitado como sujeto de Derecho, en cuyo caso, constituiría un agravante frente a la eventual comisión de uno o más delitos”.

Los créditos por su trayectoria distinguen a Mauro como un verdadero patriota, luchador infatigable y genuinamente comprometido con el bienestar de la mayoría, que en su afán por construir una sociedad más humana, asumió los más duros retos, a riesgo incluso de su propia vida, y, no obstante haberlo hecho en plena dictadura, los enfrentó con arrojo y determinación por concretar las metas propuestas, armado solo con la coraza moral de sus principios, la fuerza de la palabra, sustentada siempre en el análisis objetivo de los hechos y su compromiso en defender los más altos valores de la sociedad; razones todas que imponen descartar, de manera categórica e indubitable, el chantaje, el interés pecuniario o lo que sería peor, la compra-venta de conciencia.

Mi hermano, que no de sangre, pero sí de ideales y valores, no merece semejante ultraje a la integridad de su honra. Exijo respeto y una investigación objetiva e integral de los hechos.

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