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17 de May de 2022

Columnistas

La importancia de consumidores organizados

“Los consumidores, como una gran fuerza organizada, serán el mecanismo perfecto, por ejemplo, para hacer frente a incrementos de precios de productos y servicios […]”

En el mercado existen fundamentalmente dos posiciones: la de empresarios y productores, y la de consumidores o usuarios. Para que exista un equilibrio entre ambas partes, es vital que ambas se escuchen y se entiendan, con el fin de lograr un acuerdo aceptable para una y otra.

Ese equilibrio se alcanza, en una parte importante, mediante las organizaciones de los consumidores, las cuales juegan el gran papel de dar cohesión a la demanda y trabajar por un interés colectivo.

El consumidor ha de ser el propio protagonista del mercado. Él es quien debe elegir ese producto de mejores precios y calidad, y que se acerque mejor a sus necesidades de consumo.

Frente al poder de la oferta, es conveniente encontrar un poder fuerte y organizado en la demanda. A ese equilibrio debe cooperar una política de consumo mediante reglas de fomento de la calidad, de transparencia del mercado y de regulación de la legítima competitividad de los productores.

La actuación conjunta de las instituciones públicas (como la Acodeco) y de los ciudadanos actuando colectivamente, como factor de compensación, frente a los elementos de poder presentes en la producción de bienes y servicios, pueden hacer posible una auténtica democracia del mercado. Una democracia de índole económica, que sea la correlación de la democracia política que preside el funcionamiento de la sociedad.

Esto resulta relevante para abordar la problemática del consumo desde una perspectiva integral, al momento de definir políticas o de expedir normas de alcance general (leyes y reglamentos, por ejemplo), lo es aún más cuando se trata de regular las condiciones de prestación de los denominados servicios de utilidad pública (electricidad, agua potable, telefonía) y otros como los servicios bancarios, de seguros, etc.

La participación activa de los consumidores, en toda la materia de consumo, enriquece las decisiones que tomen las autoridades en este tema.

Los consumidores unidos tendrán más fuerza que cada uno individualmente; asimismo, tendrán también más capacidad para reclamar, defenderse y exigir derechos. Existen grupos de personas que pueden organizarse, para obtener beneficios y hacer valer sus derechos. Las amas de casa, estudiantes, vecinos de una barriada o comunidad, entre otros pequeños grupos, pueden tener parte importante en las decisiones de consumo que les afecten.

Los consumidores, como una gran fuerza organizada, serán el mecanismo perfecto, por ejemplo, para hacer frente a incrementos de precios de productos y servicios que requieren para su diario vivir. Asimismo, frente a otras situaciones adversas a sus intereses, podrán expresar sus inconformidades y exigir respeto a sus derechos.

Comunicador social.