15 de Oct de 2021

Columnistas

Instituto de Investigaciones Históricas de la UP

“[…] una de las tareas que tiene el Instituto de Estudios Históricos, […], es gestionar la recuperación de (la) información […], para lograr una comprensión menos fragmentada de los procesos históricos”

La Universidad de Panamá (UP) cuenta en la actualidad con un Instituto de Investigaciones Históricas, cuya puesta en ejecución era una tarea pendiente desde que fue aprobada la Ley 42 del 5 de agosto de 2002, “Sobre la Enseñanza de la Historia de Panamá, la Geografía de Panamá y la Cívica”; que estableció, en su artículo 9, la creación de un Instituto de Investigaciones Históricas, adscrito académicamente a la Universidad de Panamá. Es durante la administración del actual rector, Dr. Eduardo Flores Castro, que se pone en funcionamiento el mismo, a partir del 1 de octubre del año en curso.

Los intentos de la creación de un Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad de Panamá encuentra su antecedente en el “maestro formador de historiadores”, Dr. Carlos Manuel Gasteazoro, quien no logró cristalizar la idea; sin embargo, hizo una contribución importante a la historiografía panameña, no solo con la publicación de una valiosa documentación, sino que, además, dedicó ingentes esfuerzos a la formación de historiadores, entre los cuales se encuentran: Alfredo Castillero Calvo, Ricauter Soler, Argelia Tello, Armando Muñoz Pinzón y Celestino Araúz, siendo estos autores de múltiples escritos sobre el devenir de la nación panameña.

Para el Dr. Carlos Manuel Gasteazoro, el estudio de la historia requería de una formación científica y así lo plasma en su obra Introducción al Estudio de la Historia de Panamá. Fuentes de la Época Hispana, al escribir: “Estudiar la historia panameña, enseñarla y difundirla es una misión altísima y promisoria. Solo a base de ella es posible formar una sólida y fecunda conciencia nacional. Hoy, más que nunca, ante la trágica confusión en que vivimos, es necesario hacer comprender a las nuevas generaciones lo sustantivo, lo propio y lo específico de nuestro modo de ser, con todos sus elementos duraderos, buenos o malos que forman el meollo de nuestro pensamiento histórico. No se pretende con ello, ir en busca de un nacionalismo cerrado, unilateral y pasado de moda, sino hacer un acto de conciencia de lo que somos para mejor entender, explotar y valorar lo que podemos ser”.

Las ideas planteadas por Gasteazoro coinciden con las plasmadas por Enrique Moradiellos, quien, en el libro de su autoría, El Oficio del Historiador, anota que “en definitiva si bien la historia científica no puede predecir el futuro ni proporcionar ejemplos de conducta infalibles, sí permite exponer los orígenes del presente e iluminar las circunstancias de su gestación, funcionamiento y transformación”.

Lo expuesto por Gasteazoro y Moradiellos indica que la producción de conocimientos a partir de diversas fuentes es un proceso complejo que implica la búsqueda de la documentación, lecturas, formulación de preguntas, planteamientos de problemas, conocimientos de métodos, corrientes historiográficas, categorías que son, sin duda, los cimientos sobre los que se edifica la escritura de la historia.

En cuanto a la documentación para el estudio de la Historia de Panamá muchas de estas se encuentran en centros de documentación en el extranjero. Alfredo Figueroa Navarro escribe que “… gran parte de la historia panameña de los siglos XVIII y XIX yace en el Archivo General de la Nación, ubicado en Bogotá. La mayoría de los periódicos panameños del siglo diecinueve se encuentra en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional de Colombia, así como los folletos, las revistas y los libros publicados en Panamá de 1821 a 1903. Existen otros archivos colombianos que atesoran papeles panameños como los de la Cancillería de la República, la Academia Colombiana de Historia, el Central del Cauca, ubicado en Popayán, y posiblemente los de Cartagena de Indias, entre otros, solo por anotar algunos a manera de ilustración”. De allí que una de las tareas que tiene el Instituto de Estudios Históricos, adscrito a la Universidad de Panamá, es gestionar la recuperación de esa información y ponerla a disposición del público y en particular de los investigadores, para lograr una comprensión menos fragmentada de los procesos históricos.

Profesora de Historia. Universidad de Panamá (UP).

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