07 de Dic de 2021

Columnistas

El ensayo como estrategia didáctica

“[…] es fundamental utilizar estrategias didácticas como el ensayo para desarrollar en los estudiantes, […], las competencias básicas de leer, sintetizar y escribir, […]”

Siempre han existido estrategias didácticas, las cuales juegan un papel fundamental en la formación del estudiante; ya que le permiten desarrollar habilidades y destrezas para expresar y sustentar ideas, lo que se convertirá en un aspecto importante en la obtención del éxito en el campo laboral en el que ejerza. Tal es el caso de la redacción de un ensayo, que para algunos colegios y universidades nacionales e internacionales consideran un requisito necesario en el que el aspirante escriba un ensayo para formar parte de estas. Esto se debe a que permite demostrar la habilidad de una redacción avanzada y el dominio adecuado de la gramática, puntos que no se observan en los expedientes académicos que se acostumbra a entregar en estos procesos.

Para Pimienta (2012, p. 104) el ensayo es una forma particular de comunicar ideas; también es un género literario. El ensayo nos permite conocer el pensamiento de su autor, quien se expresa con una gran libertad, pero sobre bases objetivas de información. En efecto, busca que el estudiante desarrolle un pensamiento crítico de temáticas relacionadas a su formación, en el que analice, sintetice y emita sus puntos de vistas. También, que se interese en la búsqueda de información fiable y otro aspecto esencial, en que desarrolle la capacidad de comunicarse de manera escrita y efectiva.

Ciertamente, la realidad que vive Panamá en cuanto a la educación específicamente en el área de lectura y escritura no es tan alentadora; ya que para el Banco Mundial (Almeida, 2020) el 67 % de los niños en el país no pueden leer y comprender un texto simple a los 10 años, esto significa que hay que realizar ajustes necesarios e importantes en la etapa inicial de formación de los niños. Todo esto, involucra un esfuerzo tanto del docente, estudiante y padre de familia, ya que, si no desarrolla la habilidad de leer, no puede escribir.

Debido a este tipo de situaciones se encuentra una gran resistencia por parte del estudiantado en los niveles subsiguiente de formación en la utilización de estrategias didácticas como el ensayo, porque la misma requiere tener destrezas y habilidades de redacción, análisis y síntesis, tan grave es la situación que un joven de 15 años está en promedio cuatro años de estudio por detrás de un país rico de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

En cuanto a estrategias didácticas, Tebar (2003, p. 7) señala que consiste en procedimientos que el agente de enseñanza utiliza en forma reflexiva y flexible para promover el aprendizaje significativo en los estudiantes. Significa entonces, que si el docente utiliza estrategias como la mencionada desde los primeros años de formación de los estudiantes se logrará en gran medida reducir el porcentaje que hasta la fecha se visualizan en las pruebas de medición que se llevan a cabo en el país.

Para finalizar, queda claro que es fundamental utilizar estrategias didácticas como el ensayo para desarrollar en los estudiantes, en los niveles iniciales de formación, las competencias básicas de leer, sintetizar y escribir, para así tener la capacidad de elaborar ensayos que redundarán a futuro en el crecimiento exponencial del nivel de educación de los niños y jóvenes del país.

Profesor universitario.

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