06 de Dic de 2021

Columnistas

Al rescate de Arraiján

“A pesar de encontrase en un lugar privilegiado, los habitantes de este distrito, en su mayoría, sufren a diario las penurias de los mal llamados tranques […]”

Con más de 350 000 habitantes, este noble distrito se ha venido desarrollando a pasos agigantados, con el desarrollo de inversiones inmobiliarias con propiedades al alcance de diversos sectores económicos.

Su posición le hace entrar en un alto grado de competitividad en la a región, ya que cuenta con la playa más cercana a la ciudad capital, además de tener uno de los puertos pesqueros más importantes del país.

A pesar de encontrase en un lugar privilegiado, los habitantes de este distrito, en su mayoría, sufren a diario las penurias de los mal llamados tranques que se generan a las horas pico; es decir, en las mañanas y en horas de la tarde, creando un malestar psicológico y de cansancio a los que convergen en diversas comunidades del sector.

Muchas ofertas electorales se han prometido con el fin de mejorar la calidad de vida de los moradores; sin embargo, poco o nada se ha hecho para cumplir con los temas más apremiantes, como la seguridad, el desabastecimiento del agua potable y la basura.

Hoy día, se presenta una gran alternativa en el ámbito político con miras a dirigir la comuna de este importante distrito, que, sin ánimos de vanagloriarse, estamos seguros de que será una buena definición para una excelente gestión en la dirección de la Alcaldía.

Y, es que Militza Palma, joven emprendedora, se presenta como una alternativa convincente para dirigir con emprendimiento esta difícil tarea, que, a nuestro sano juicio, será un reto que no será difícil de superar.

Queda, pues, en manos de los electores con su alto grado de responsabilidad decidir si seguir con el círculo vicioso, lleno de telas de dudas con pasados amañados y con dudas de gestión o escoger personas probas con un alto índice de capacidad en gerencia de la cosa pública.

Apostamos al reto que hacemos desde estas humildes líneas para que Palma entre al escenario para que de las manos y sin ánimos de asperezas de sed pasionista se pueda rescatar lo que aun podemos decir Arraiján.

Comunicador social.

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