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23 de Ene de 2022

Columnistas

La protección al productor agrícola beneficia al consumidor

“Trato de eleva esta propuesta a los despachos que corresponde, haciendo el ejercicio con la presentación de un producto, pero con la intención de canalizar igual oportunidad e incremento de otros […]”

Si bien es cierto que los aportes que algunos columnistas hacemos conllevan algunas falencias, la sana intención es abonar a la paz social proponiendo cambios al regente gubernamental que corresponda y exhortación de buen prójimo para muchos impulsadores del sector privado que a veces transgreden los límites de gananciales razonables.

Hoy, haré el mejor esfuerzo para plantear una relación más armoniosa productor-consumidor sobre un rubro y producto específico, la PAPA. Después de examinar a conciencia informes oficiales y conversaciones con agricultores esforzados en el día a día desde el amanecer hasta la hora primera vespertina, llegué a conclusiones interesantes que no son más que situaciones similares en la mayoría de los productos indispensables para el panameño, sin exclusión ni discriminación.

Un productor de papas, mínimamente organizado hasta el más destacado, invierte tiempo, dinero y esfuerzos especializados en el campo, que conllevan aproximadamente cuatro intensos meses, desde la preparación de parcelas hasta la cosecha del producto, procuraré un resumen de detalles, exponiendo cuatro componentes específicos:

1.- Preparación de parcela, equipos e implementos agrícolas.

2.- Insumos.

3.- Mano de obra.

4.- Otros gastos generales.

Esta ejecución conlleva un presupuesto que, desde el primer trimestre del año 2020 a la fecha, se ha incrementado en un 12.5 % y con tendencia al alza. Ahora bien, veamos el ejercicio de una siembra promedio de 60 qq de semilla de papas.

ANÁLISIS I. Siembra 60 qq semillas.

1.- Cosecha prom.: 1000.0 qq

2.- Costo prom./qq: B/. 20.80

3.- Precio venta/qq: 35.00

4.- Utilidad promedio: 14.20 *

Nota: *Utilidad promedio, porque el precio de venta oscila por competencia y baja hasta B/.32.00.

Es de fácil comprensión que, después de arduos cuatro meses, el productor obtiene utilidades hasta B/.14 200.00/1000.0 qq cosechados, reflejándole un balance de B/.3550.00/mes. Y sobrellevando la primera intervención de la figura que surge en la persona del especulador, denominado intermediario, que se lleva el producto al crédito, por un tiempo promedio de 30 días, sin ningún tipo de recargo ni intereses.

Ahora tendremos lo más interesante a saber, como explicábamos, surge la figura representativa del especulador, en la persona conocida como intermediario, con una alta responsabilidad en el precio que limita la satisfacción del consumidor, quien precisa alimentos básicos para su dieta nutricional y dependiendo de su exiguo poder adquisitivo.

Observen cómo de B/.0.35/libra en la puerta del campo se incrementa el precio vía intermediación.

ANÁLISIS II. Intermediación.

1.- Precio campo/qq.: B/. 35.00 (CR)

2.- Transporte/qq: 1.25

3.- Alquiler de bodega/qq: 0.50

4.- Salario-prestaciones laborales/qq: 1.85

5.- Otros gastos/qq: 0.35

Costo de intermediario: B/. 38.95

P. V.- Intermediación: 48.00

Utilidad intermediario: B/.9.05

Como resultado de estas prospecciones surgen dos situaciones que se necesitan restructurar para justificar el precio de venta del revendedor al detal para el consumidor, situación que empeora con aplicación de la “ley” de oferta y demanda con más desorden especulativo en desmedro del beneficiario final, el consumidor.

El promedio de ingreso mensual del agricultor después de producir 1000 qq de papas, con gran esfuerzo y alto riesgo por posibles afectaciones en la producción, reitero, recauda B/.3550.00, balanceando un ingreso mensual para un plan familiar con un déficit no contabilizado de crédito riesgoso que ocasionalmente han recuperado hasta en 60 días.

Mientras, en menos de dos semanas los mismos 1000.qq le reflejan un ingreso con utilidad neta de B/.9050.00 al intermediario.

Propongo una probable alternativa que se podría estructurar en dos fases, como son:

primero, retomar la reorganización de la Junta de Mercadeo Agrícola, fiscalizada en su comportamiento administrativo y financiero por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario y la Contraloría General de la República, retornando los silos donados por la misión alemana en concordancia con el Gobierno de ese entonces, hace varia décadas, que consideró el gran beneficio del sector, apoyando los esfuerzos de los agricultores a manera de apoyar la erradicación de la competencia desleal entre pequeños, medianos y grandes productores.

Superado ese escollo se da paso al establecimiento de una puerta de salida de producción del campo hacia MercaPanamá, supermercados, otros mercados provinciales y sectoriales periféricos.

Ese tipo de reorganización facilitaría las asesorías de entidades nacionales y de agencias especializadas internacionales.

En segundo lugar, dicha Junta de Mercadeo agrícola, ya organizada, optaría por exigir un orden y asignación de locales-bodegas que garantizan el rompimiento del desorden especulativo establecido, consolidándose con el apoyo de MercaPanamá, estableciendo una mejor alternativa y relación de negocios de los productores con los emprendedores de negocios al por menor y detal, redundando en la solución para favorecer al consumidor, con el fin de lograr satisfacer su demanda más económica y asequible de los alimentos.

Trato de eleva esta propuesta a los despachos que corresponde, haciendo el ejercicio con la presentación de un producto, pero con la intención de canalizar igual oportunidad e incremento de otros que completarían la anhelada canasta que da satisfacción a la dieta nutricional del consumidor panameño.

Que el bien común nos permita aclarar la visión para la misión y lograr mejores oportunidades.

Político