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18 de Ene de 2022

Columnistas

Cambio climático: ¿ciencia, ficción o manipulación?

“El “alarmismo climático” se ha convertido en un negocio lucrativo, con subvenciones anuales en los billones de dólares”

Debe ser obvio para todos hoy día que la izquierda ideológica opera con mentiras, miedo, engaños y tácticas de intimidación. Es su forma de vida. La verdad simplemente no está en el ADN de la izquierda.

La izquierda demócrata está usando el “cambio climático” para infundir miedo en las personas que no piensan por sí mismas, para controlarlas y tener poder sobre ellas.

En una sociedad sin Dios, el pánico es útil para las élites globalistas.

El clima en la Tierra ha estado cambiando durante millones de años, y los seres humanos todavía están aquí, a pesar de la histeria climática.

El Sol tiene completo control de los cambios en nuestro clima, y, a menos que Joe Biden, la izquierda demócrata y las élites globalistas puedan encontrar una manera de controlar el Sol y hacer que haga lo que desean, no van a lograr absolutamente nada.

Toda persona pensante sabe que el clima cambia a diario y que ocurren cambios cíclicos durante los cuatro cambios trimestrales de primavera, verano, otoño e invierno.

Los científicos saben que los cambios en los períodos de hielo y de sequía que tuvieron lugar en nuestro planeta, ocurrieron con o sin la presencia del hombre en esta Tierra, y que la humanidad no tuvo nada que ver con el inicio de esos períodos.

Los registros geológicos indican que la Tierra ha estado más caliente por períodos más largos que ahora, y ha estado más fría durante más tiempo antes que comenzaran los registros actuales.

En la ciencia se prueban las hipótesis. ¿Qué pruebas se hicieron para probar, más allá de toda duda, que los seres humanos son un factor determinante en el cambio climático?

La historia demostrará que la afectación humana al clima es insignificante.

Hace unos años atrás, un grupo de científicos firmó un “proyecto de petición”, acordando que “no hay evidencias científicas convincentes de que la liberación humana de dióxido de carbono (CO2), metano u otros gases de efecto invernadero están causando, o van a causar en el futuro previsible, calentamiento catastrófico de la atmósfera terrestre y la disrupción de su clima, y que hay pruebas científicas sustanciales de que el aumento en el CO2 atmosférico produce muchos efectos beneficiosos al medio ambiental de las plantas y animales”.

De hecho, años atrás, los activistas izquierdistas anti-CO2 estaban advirtiendo al mundo sobre los “efectos de invernadero”. Pero tales advertencias cayeron en oídos sordos. Las inversiones en invernaderos comerciales aumentan los niveles de CO2 y estimulan el crecimiento de las plantas mediante la fotosíntesis. Junto con el agua, el CO2 es el principal nutriente de las plantas.

Pero estimular el crecimiento de las plantas no encajaba en la narrativa del lobby izquierdista anti-CO2, por lo que cambiaron al término “calentamiento global”. Pero el calentamiento alarga la temporada de crecimiento de las plantas, además el término no resultó útil para apelar a las personas que viven en climas fríos, por lo que los agitadores climáticos cambiaron al término “cambio climático”.

Si cree que hace demasiado calor o demasiado frío, échele la culpa al CO2. Si está demasiado húmedo o demasiado seco, el culpable es el CO2. Así que el CO2, además de “destruir” la capa de ozono, se convirtió en la falacia de uso general cuando la izquierda utiliza el clima para avanzar su agenda.

La realidad que el mundo debe entender es que nuestra humanidad no tiene absolutamente ningún control sobre los cambios de la naturaleza. Si así fuese, el hombre podría controlar los eventos catastróficos de la naturaleza, como terremotos, huracanes, volcanes, tornados, etc.

El “alarmismo climático” se ha convertido en un negocio lucrativo, con subvenciones anuales en los billones de dólares. Una red de corporaciones, científicos y políticos de izquierda ha conspirado para promover el miedo al “calentamiento global”, a pesar de que la evidencia indica claramente que no existe tal calentamiento global.

Para comprender realmente QUIÉN controla el mundo y el clima, es necesario tomar una Biblia y leer sus capítulos y versículos. Dios controla la Tierra, no el hombre.

Muchos de los “cristianos” de hoy piensan que el anticristo va a ser totalmente obvio, como si fuera a aparecer con pantalones cortos y camiseta con la palabra anticristo inscrita como logo. Nunca parecen entender que el mal siempre ha sido sutil, engañoso, seductor y atractivo. Siempre aparece como algo “bueno”. Incluso en el Jardín de Edén, el apóstol Pablo dijo que Satanás se transformó en un ángel de luz.

Sugiero que la congresista de EU, Alexandria Ocasio Cortez y Greta Thunberg, adalides del cambio climático, lean el número uno en ventas mundial, “la Santa Biblia”, antes de intentar predecir algo de lo que no saben nada.

Por otro lado, la idea de abolir los combustibles fósiles es absurda, sobre todo porque se han logrado grandes avances en la reducción de las emisiones derivadas de su uso. Hay miles de productos que usamos todos los días que están hechos de petróleo, incluidos ciertos medicamentos, aceites, plásticos y muchos otros productos.

El presidente Biden necesita explicarle al mundo por qué comprar petróleo de Rusia o de la OPEP es mejor para la atmósfera (calentamiento global) que usar petróleo producido en EU.

Planificador jubilado.

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