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01 de Jul de 2022

Columnistas

Libros desaparecidos y el patrimonio cultural de la nación

Los libros nos enseñan a pensar, nos transportan a mundos mágicos y nos hacen libres, y dan sentido a nuestra existencia según indica, Cervantes.

Los libros nos enseñan a pensar, nos transportan a mundos mágicos y nos hacen libres, y dan sentido a nuestra existencia según indica, Cervantes. Existen muchos formatos de libros para quienes leen: libros digitales o libros de pantalla y los libros de papel, que todavía resultan placenteros porque con su lectura hay un contacto físico y un sentimiento especial al pasar las páginas, mientras que para aquellos que prefieren escuchar las lecturas, tenemos los audiolibros.

Los libros, según UNESCO, constituyen un patrimonio cultural, son bienes culturales tangibles muebles, que deben ser preservados para las futuras generaciones, y actualmente hay un sinnúmero de obras maestras literarias que forman parte del Patrimonio Mundial de la Humanidad, entre las que podemos mencionar, Don Quijote de la Mancha, de William Shakespeare, Romeo y Julieta, George Orwell, la Rebelión de la Granja.

En un hogar no faltan los libros, los hallamos por todos los rincones de la casa, en algunas hay pequeñas o grandes bibliotecas familiares, en otros casos, están en las universidades privadas o públicas del país o en centros escolares privados o públicos, pero cuando se trata de instituciones educativas públicas se constituyen como bienes patrimoniales culturales del Estado, pues cumplen una función pública fundamental en el proceso de enseñanza y aprendizaje, como son los nueve mil cuatrocientos doce libros denunciados como desaparecidos de la Biblioteca Eusebio Morales del Instituto Nacional, según señalan los medios de comunicación social.

Con todo lo anterior han saltado muchas conjeturas: “Deben ser que estaban deteriorados y se destruyeron, o se trasladaron a otro lugar, y luego de ello vienen otras preguntas. ¿Y acaso estos libros no constituyen un patrimonio del Instituto Nacional y de sus estudiantes? ¿Y no creen ustedes que esto es un agravio a nuestro 'Nido de Águilas'? declarado patrimonio cultural de la nación y a don Eusebio Morales, su fundador, quien en su discurso inaugural manifestó a los jóvenes que la educación implica trabajo, que deben tener confianza en sí mismos, y que la investigación independiente, libre y propia, única, satisface y exalta la inteligencia sedienta de luz”. Además de lo anterior, surge otra interrogante: ¿Hay algún tipo de responsabilidad por la desaparición de los libros? Por el momento, no podemos adelantarnos ante meras presunciones, pero sí podemos afirmar que estos libros constituyen bienes patrimoniales del Estado panameño y forman parte del patrimonio cultural de la nación panameña, y son los servidores públicos los que tienen el deber de administrar, proteger, custodiar y conservar los mismos.

Para terminar, estamos ante una situación preocupante, porque según se afirma se trata de una “colección invaluable, que consta de libros históricos que datan de los inicios de la República, muchos donados por expresidentes, líderes sociales, organizaciones, así como escritores nacionales e internacionales”. Estos forman parte de la colección más valiosa que tiene el país después de los de la Biblioteca Nacional. Sin embargo, como indica Ileana Golcher, quien puso la denuncia ante la Corte Suprema de Justicia, “las estanterías están vacías y esta todo desolado”

Catedrática de Derecho Penal, UP