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03 de Jul de 2022

Columnistas

El espectro de la recesión

En el caso de la economía norteamericana el problema surge del hecho de que la inflación ha sido más elevada y persistente de lo que se esperaba

Como si fueran poco los problemas de la inflación a nivel global, cada vez aparecen nuevos indicios de un riesgo creciente de una posible recesión que complicaría aún más el ambiente económico mundial. Esta daría lugar a la aparición de un problema de estanflación (inflación con recesión).

Aun cuando no existe acuerdo sobre la posible fecha y duración de una eventual recesión, se pueden observar crecientes voces que califican la misma como un importante riesgo. Es así que el jefe de los economistas de la calificadora Moody’s aseguraba, el 21 de mayo en una entrevista a CNN, que la recesión representaba un riesgo muy alto. Ese mismo medio noticioso afirmaba un poco antes que en opinión de Goldman Sachs la recesión debe considerase con un factor de alto riesgo.

En el caso de la economía norteamericana el problema surge del hecho de que la inflación ha sido más elevada y persistente de lo que se esperaba. Esto incrementa la probabilidad de que la Reserva Federal en su proceso de elevar la tasa de interés, en lugar de lograr lo que se conoce como un aterrizaje suave, genere una situación recesiva.

George A. Akerlof y Robert J. Shiller en su libro titulado Animal Spirits, han desarrollado convincentemente la idea de que las expectativas, que toman la forma de narrativas generalizadas, son fundamentales para entender el desarrollo de los acontecimientos económicos. Teniendo esto en cuenta se debe valorar el hecho de que en una encuesta realizada por la cadena noticiosa CNBC a principios de mayo, el 81.0% de los entrevistados opinaron que “experimentarán una recesión durante este año”.

El problema no se encuentra restringido a los EE. UU. La situación de Europa también resulta complicada. Kenneth Rogoff, en un artículo titulado La Creciente Amenaza de la Recesión Global (Project Syndicate 26/04/2022), resume la situación europea de la siguiente manera: “un retroceso como consecuencia de las desaceleraciones económicas en China y Estados Unidos habrían amenazado su crecimiento aún sin la guerra de Ucrania. Pero la guerra ha amplificado marcadamente los riesgos y vulnerabilidades de Europa”.

En el caso de China existen varias preocupaciones. La primera de estas se refiere al hecho de que este país, que jugó un papel importante en evitar una mayor recesión durante el período 2008 – 2009, ha venido desacelerándose desde hace algún tiempo. A esto se añade que la política del gobierno chino con relación al COVID-19 ha significado cierres que han desarticulado las cadenas de valor internacionales. Se trata, vale aclarar, de un fenómeno con alta posibilidad de recuperarse en un plazo relativamente corto.

Sin embargo, subsiste la amenaza de una seria distorsión de las cadenas de valor debido a los problemas geopolíticos. En el caso de las tensiones entre China y Estados Unidos, esto podría llevar a un proceso de ruptura, desacoplamiento y deslocalización que sin duda impactaría el funcionamiento de las cadenas de valor. Los acontecimientos bélicos en Ucrania ya están provocando este tipo de fenómenos.

Para comprender lo que significa para Panamá el creciente riesgo de una recesión internacional, se debe señalar que en nuestro país las exportaciones representaron el 33.8% de la demanda efectiva total de país, por lo que el mismo quedaría afectado por la posible recesión global. Este efecto se podría dar por la caída o menor crecimiento de los ingresos en los países a los que exportamos bienes y servicios. También habría que añadir los posibles efectos de la distorsión de las cadenas de valor sobre la demanda externa, sobre todo las que tienen que ver con la llamada plataforma de servicios

Adicionalmente, las rupturas de las cadenas de valor también afectarían las importaciones necesarias para nuestra producción.