04 de Oct de 2022

Columnistas

Los cuatro velos detrás del magnicidio de Remón (1955)

Todos sentimos empatía (yo especialmente) por aquellos que han sido falsamente encarcelados por un delito que jamás cometieron. Me vienen a la mente el capitán Dreyfuss, el ficticio Conde de Montecristo y nuestro señor presidente José Ramón Guizado.

Todos sentimos empatía (yo especialmente) por aquellos que han sido falsamente encarcelados por un delito que jamás cometieron. Me vienen a la mente el capitán Dreyfuss, el ficticio Conde de Montecristo y nuestro señor presidente José Ramón Guizado. Este último fue quien me despertó un gran interés en el enigmático entorno del asesinato del presidente Remón. (1955).

En Panamá también tenemos "cold cases"; aquellos asuntos criminales que no son resueltos y, algunos, son intencionalmente metidos en el congelador in saecula saeculorum. Puede que jamás sabremos quienes estaban detrás de organizar el intricado asesinato.

A los diez días del presidente José Ramón Guizado (JRG) tomar el solio presidencial, un alud de fabricaciones lo envía a La Modelo por casi tres años. Aquella noche cantaron los gallos más de tres veces y graznaron los cuervos. JRG entonces es remplazado por un comprobado maleable segundo vicepresidente apelado Arias Espinosa, quien optó en mirar en la otra dirección.

En Roma los senadores Cassius y Brutus apuñalaron a Julio César. En cambio, a Guizado le asesinaron su buen nombre, toda la Asamblea Nacional, menos ocho diputados, votaron a su favor. Entre ellos estaba su galán opositor político Carlos Iván Zuñiga; nobleza obliga.

Años después, la suplente Josefina de Higuero confesó que muchos en la AN recibieron sobres con tres mil "mameyes" c/u. Ella fue amenazada de no prestarse a la infamia.

Yo sé de cuatro personajes que pasaron agachaditos debajo del radar. Cecilia Pinel (la viuda), Toto Remón (hermano), el comandante Lilo Villarino y el segundo VP Arias Espinosa. Ninguno movió un dedo. Los medios estaban bajo control del patriciado y el periodismo investigativo, por ende, estaba castrado por force majeure.

Para mí encarcelar falsamente a Guizado y a su socio comercial Saint-Malo fue otro gran delito. Tres años después son convenientemente liberados como inocentes, pero portaron una letra escarlata el resto de sus vidas gracias a la patraña. Regresaron a su una vez próspero negocio Agencias Panamericanas, pero ya irrescatable y en quiebra.

Ninguno de los cuatro velos mostró interés en investigar el asesinato de Remón.

Hoy desenfundo mi teclado e intenté desgarrar barnizados antifaces.

Toto Remón (hermano del occiso) era prenda. A las 24 hrs del homicidio fue a ver a Guizado y le pidió ser su Ministro de Gobierno y Justicia. Aunado a eso, pidió su autorización para un préstamo personal de $400k vía la CSS. He aquí el beso de la muerte al nuevo presidente en su día diez en el solio presidencial. Guizado es defenestrado vía una falsa acusación graznada por Rubén Miró. Días después Miró se retracta, pero la verdad aquí era algo que los antagonistas no perseguían.

El Hipódromo ocupaba un terreno al noreste del 'ficón' Juan Franco, propiedad del prócer Nicanor De Obarrio. La finca, en términos de hoy, era desde la Iglesia del Carmen a Calle 50 y todo el Este hacia Vía Brasil. A los Claretianos se les concedió terreno allí para crear el templo El Santuario.

En fin, si eres un genuino panameño, sabes que lo único cabal aquí son tus padres, la homilía dominical y las manecillas del reloj. Que nadie decente aspira a la serpentaria carrera política y solo cuervos allegan al Palacio de Las Garzas.

En sus 246 años los EEUU ha tenido 47 presidentes, mientras nosotros desde 1904 hemos tenido 49. Aunado a eso, sabemos que son solo dos estadistas llegaron allí; Porras y Chiari. Hagamos matemática, son contados los Presidentes que hicieron su periodo completo. Entre intriga y bochinchitos muchos presidentes panameños fueron empalados.

Llegará el momento que nuestra resolución de año nuevo (de hacernos mejor personas) lo hagamos también colectivamente y desear lo mismo por nuestro país. Prefiero estadistas que talingos. Por el momento nuestro boletín como República aún por firmar desde 1903, es de dos con cinco.

Ingeniero en Sistemas y Telecomunicaciones