05 de Oct de 2022

Columnistas

La viruela del mono y la homosexualidad

Como resultado del brote del virus de la viruela del mono, el Washington Post (WaPo), en publicación reciente, ha afirmado que “los funcionarios de salud pública tienen miedo decirle a los hombres homosexuales que reduzcan el número de parejas sexuales y las fiestas, y festivales sexuales que se dan en esos grupos”.

Como resultado del brote del virus de la viruela del mono, el Washington Post (WaPo), en publicación reciente, ha afirmado que “los funcionarios de salud pública tienen miedo decirle a los hombres homosexuales que reduzcan el número de parejas sexuales y las fiestas, y festivales sexuales que se dan en esos grupos”.

Los medios de comunicación masiva y la mayoría de los periodistas son igualmente reacios a mencionar a la comunidad homosexual, en lo referente a este virus, aunque reconocen que esa enfermedad está afectando abrumadoramente a hombres homosexuales, (95%); pero el motivo primordial de esa renuencia es tratar de “minimizar el estigma”, en lugar de informar abiertamente, con veracidad y honestidad el origen e impacto del nuevo brote en beneficio de toda la sociedad.

Esa posición se ha convertido en un problema mucho mayor que el mismo virus; de lo que se trata realmente es sobre la renuencia, encubrimiento, y medias verdades de cómo los funcionarios públicos tratan todos los problemas relacionados con los grupos LGBTQ+.

Ese “estigma”, más bien, es sobre la forma de comportarse de ese grupo, particularmente cuando hay hombres que no pueden controlarse, al punto de tener encuentros sexuales al azar con diversos hombres que ni siquiera conocen, o conocieron en fiestas y orgías sexuales, estando informados y conscientes de la enfermedad virulenta que circula principalmente entre su grupo.

En ese sentido, ese estigma debe recaer sobre ese comportamiento fuera de control y no sobre el hecho que funcionarios de salud y otras personas les recomiendan calmar y controlar su codicia sexual, un rato.

El sexo promiscuo descontrolado es un aspecto de la cultura LGBTQ+ que la izquierda demócrata, funcionarios de salud y los medios de comunicación detestan discutir públicamente. Todos prefieren ignorar su repercusión para no ofender a homosexuales que carecen de disciplina para controlar su pasión inflamada por distintos hombres al azar.

Existe una hostilidad real hacia la verdad y la honestidad en nuestras sociedades. Ni siquiera podemos tener discusiones honestas y abiertas para hablar verdades incómodas sobre temas como la viruela del mono, el SIDA, la transexualidad, el aborto, el matrimonio homosexual, etc., la izquierda demócrata nos obliga a ser empáticos con comportamientos perversos para no estigmatizar a las personas y así evitar ser cancelados.

Dos hombres con lujuria uno al otro, definitivamente no forman un escenario ideal para criar niños. La familia siempre funciona mejor con hombres, mujeres y niños. La prueba de eso está en todas partes. No hay prueba en la historia de nuestra civilización de que dos homosexuales puedan criar hijos en ambiente ideal, con integridad, moral, valores, y, sobre todo, con una cosmovisión bíblica.

¿En verdad somos tan ingenuos para creer que dos hombres jóvenes pueden juntarse en una relación monógama? Estamos acoplando a dos personas irracionales que, cuando están inflamadas de pasión, no piensan racionalmente, no actúan de manera responsable en lo que respecta al sexo, pero está Vedado hablar del aspecto inmoral e irracional de su comportamiento, y aún así, muchos quieren pensar que es normal y un tipo de comportamiento que necesita ser protegido.

“Estamos reescribiendo la ciencia y la biología para que se ajusten a lo que queremos que sea la realidad”-(Bill Maher)

¿Cuántas enfermedades más, debe soportar la humanidad para que nos demos cuenta del por qué Dios nos creó un hombre para una mujer?

La hormona masculina, testosterona, de acuerdo al autor Delano Squires, “afecta enormemente nuestro impulso sexual, por lo que cuando dos hombres se juntan, ninguno con un sentido de moderación o control, esa unión es simplemente de naturaleza “animalística”, lo cual es completamente diferente cuando se juntan sexualmente un hombre y una mujer, cuyos cuerpos están diseñados el uno para el otro y cuyo propósito principal es la reproducción, lo que cambia dramáticamente la química corporal de la mujer y todo lo que acompaña al embarazo”.

Las personas heterosexuales también tienen problemas con la inmoralidad, que surge cuando sales del diseño de Dios para el acto sexual, como el adulterio, la pornografía, etc.

Squires agregó que “impacta seriamente nuestra cultura cuando vemos esas exhibiciones sexuales en los desfiles del orgullo gay, a la hora de cuentos 'drag queen' para niños pequeños, la introducción del transexualismo a niños, el impulso para el aborto, etc., lo que ha terminado atrayendo y jalando a todos y su perspectiva de vida hacia la izquierda durante las últimas décadas, empoderando a la comunidad LGBTQ+ y sus aliados para que impulsen el adoctrinamiento de niños en las escuelas”.

Todo lo anterior no se trata solamente del comportamiento individual de hombres homosexuales que se juntan y luego preguntan ¿qué tiene que ver que dos hombres se casen con el resto de la sociedad? Pues, sepan que el impacto a nuestra cultura es enorme, ya que han cambiado nuestra cultura quizás para siempre de manera negativa y vergonzosa; y ahora lo que vemos son niños entre 2 y 3 años siendo adoctrinados en las escuelas y en los espectáculos del desfile gay en las series televisivas para niños en Nickelodeon, y en los programas de televisión 'drag kids' también para niños de Disney, vemos exhibiciones sexuales sugestivas, la administración de hormonas de conversión a niños, etc.

En algún momento, los hombres tendrán que pararse y decir basta ya de adoctrinar a nuestros hijos.

Planificador jubilado