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- 01/06/2019 02:00
El agua
Panamá atraviesa momentos severamente alterados por los eventos climatológicos cíclicos —fenómeno de El Niño—, la falta de agua. El cambio climático empieza por los bajos niveles de agua para los lagos Gatún y Alajuela. Este problema es recurrente durante los últimos años, y hay que resolverlos de manera permanente con la transformación de agua salobre mediante un proceso técnico. Esta idea es la verdadera solución, ya que otras alternativas tienen sus orígenes en la necesidad de lluvia. Y es precisamente la escasez de lluvia, el problema.
La desventaja de la lluvia, es que no es potable. Porque la ventaja es que disminuye el uso del agua potable en nuestras actividades cotidianas, tales como la descarga de los inodoros, el riego de los jardines, el lavado de los vehículos, los patios y veredas de las casas. Además de que no es potable, puede ser potabilizada con diversos métodos de filtrados y la desinfección, reduce la demanda de agua en las diversas localidades.
Tenemos que reconocer que la naturaleza requiere de la cooperación amable de los habitantes con buenas prácticas para el desarrollo humano. La gestión de la demanda de agua puede considerarse parte de las políticas de conservación del agua, a través de reservorios. Sin embargo, la esencia del problema es que no hay lluvia. Además, tenemos la evaporación en el período de verano, pues debemos obtener nuestra fuente de agua del mar. De manera que estamos obligados a proteger el medio acuático de uso diversas modalidades. Lo más prudente sería que el Gobierno instale una procesadora en la boca del río Chagres que, según nuestro mapa geográfico, es el único río que tiene boca en el mar Caribe y desembocadura en el Gatún.
En Panamá, las aguas de los mares dependen del tamaño del mar, y estas tratándose de océanos abiertos y la situación geográfica. Además, hay que tomar en cuenta las aguas salobres costeras y aguas salobres continentales. Partiendo de la mezcla de agua dulce y agua marina se obtiene agua salobre. Luego, esta es potabilizada para los hogares. Debemos recordar que el 28 de julio en su sexagésimo cuarto período de la Asamblea General, las Naciones Unidas aprobó una resolución que reconoce al agua potable y al saneamiento básico como derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos.
Un proyecto técnico sería la desaladora, que aumentaría la capacidad de agua salobre para nuestros lagos, para que después sean transformadas en agua potable por la ACP e Idaan.
Aprovecho la oportunidad, que me ofrece el presente medio, para invitarlos a que visiten la Biblioteca Nacional de Panamá, parque Omar, para que puedan leer en la revista Selecciones del Reader's Digest de julio de 1965, páginas 49 a la 51, cómo otras naciones en esa época resolvían sus necesidades de agua. De modo que la escasez de agua sería resuelta por el agua del mar. El título de la publicación –Ya hacen potable el agua del mar'. Y cuando haya exceso de agua se abran las compuertas para que transite hacia el océano Pacífico.
LICENCIADO EN ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y CPA.