El edificio, cerrado hace más de una década por problemas estructurales, pasó de albergar a cientos de estudiantes a convertirse en un albergue temporal...
- 06/09/2009 02:00
El águila censurada
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Agrega La Estrella en Google ↗️“Los anhelos más profundos de la condición humana no pueden ser eliminados por caudillos ni por seguidores, ni por ideólogos que acaban por reaparecer con una tozudez insoportable”.
He visto con buenos ojos algunas acciones del gobierno, otras me parecen un tanto riesgosas en relación al Estado de Derecho de los ciudadanos y de la institucionalidad del país y que se han de ver con preocupación.
Durante la campaña electoral, el presidente de la República hizo promesas en tres ejes importantes: acabar con la corrupción, la inseguridad y mejorar el sistema de salud y, desde que empezó su gestión pareciera estar cumpliendo con su palabra. Sin embargo, su actitud, así como la del secretario del Consejo Nacional de Transparencia de querer enderezar las cosas a su manera podría estar creando confusión, incertidumbre y temor.
Hay que evitar el resentimiento entre el gobierno y los empresarios y con la institucionalidad del país. El resentimiento es miserable, emotivo y poco racional e intoxica y daña la paz entre las personas. En un país de derechos el diálogo es imprescindible. Hay que evitar la impulsividad y el afán de protagonismo en una “ sociedad espectáculo ” como la nuestra, en que, si no hay “ show “, drama u horror el panameño parece sentirse vacío y aburrido ante una vida que no logra despertar a los únicos y verdaderos sentidos. Por otro lado, quisiera compartir con ustedes la siguiente historia que me parece bastante interesante y, si de alguna manera tiene similitud con lo escrito anteriormente, espero no herir susceptibilidades:
Esta es la historia del águila que se negó a ser manipulada: de repente, divisó a un grupo de águilas, y las estuvo observando por largo tiempo. Estaban manejadas por un águila de enorme tamaño, que se comportaba como un semi dios y usaba su fuerza y su poder para centralizar las decisiones y cometer arbitrariedades e injusticias, factores que conducen hacia la esclavitud de la tiranía.
Al principio, algunas águilas se mostraban prudentes y sensibles, y condenaban las decisiones del águila poderosa. Al ser rechazadas, intervenían de nuevo con cautela, y así, hasta que fueron adiestradas para actuar cobardemente con pesimismo y a bloquearse unas a otras. Algunas trataban de quedar bien con al águila poderosa, actuando de forma arbitraria.
El ambiente poco a poco se volvió hostil y agresivo. Para entonces las águilas se habían convertido en incapaces, inútiles y cobardes. Solo obedecían y aceptaban órdenes. Observaban temerosas cómo humillaban a sus compañeras con injusticia.
Al acercarse, escuchó a un águila que exclamaba: —¿Por qué me censuras a mí? ¿Por qué debo aceptar ser la culpable?— El águila poderosa le respondió: —¿Por qué te alteras? Yo soy el poder y tengo el poder. Alguien tiene que ser el culpable; no puedo ser yo por la importancia de mi labor. Confórmate, hay otros que serán censurados —igual que tú— sin compasión—.
Aquel que dirige un país tiene poder temporal y causará regocijo en algunos y rabia en otros, porque les hace ver sus miserias. Al entrar en un campo como éste hay que evitar la monomanía, el apasionamiento y la tozudez. El asunto no es mandar por mandar, o estar por encima de otros y ser un eterno caporal y controlador obsesivo de todo lo que pueda atentar contra un sistema.
*Especialista de la conducta humana.gemiliani@cableonda.net