• 17/12/2010 01:00

Triunfo de la vida: el amor

Qué interesante es la vida. Llegamos sin pedirlo. Encontramos una realidad que no siempre es de nuestro agrado ni es fácil de llevar: na...

Qué interesante es la vida. Llegamos sin pedirlo. Encontramos una realidad que no siempre es de nuestro agrado ni es fácil de llevar: nacemos en un país, con una cultura, en una familia con sus propias características, recibimos una identidad con un proyecto de vida, que a veces nos resulta confuso y odioso.

La globalización nos muestra a los millonarios, modelos, atletas, como personas de éxito, con aparente estado de felicidad envidiable para cualquiera: pero ¿son realmente felices? No, porque muchas veces los vemos hundidos en la droga, actuar con violencia, hoscos en sus comportamientos. Si han triunfado en la vida, ¿por qué solo sonríen cuando son vistos? Ellos han triunfado, tienen fama, poder, dinero... pero su vistosidad esconde una vida vacía, llena de aburrimiento.

No busquemos cinco patas al gato. Caminos en la vida hay muchos, pero solo uno nos hace feliz: amar, un amor que se fundamenta en luchar para hacer que el hermano triunfe y también ganaré yo.

Nuestra sociedad necesita recuperar la fe en el amor. Dejar de promover las uniones pasajeras, los divorcios, el juegavivo, el desparpajo sexual, el desamor para tratar a los hijos, vender al placer como meta en la existencia y mostrar que la violencia es la forma de imponerse a los demás. Es una desgracia que estemos formando hombres y mujeres que no creen que el amor existe.

En la vida se triunfa cuando se ama. La tristeza que hay en el mundo es porque no hay amor. No se necesitan actos heroicos de amor, solo hacerlos de lo cotidiano; ser concretos al amar. Por ejemplo, cederle el asiento en el bus a alguien mayor o más cansado que yo, sonreír al dar los buenos días en la oficina, escuchar con atención a quien cuenta sus problemas, invitar con un ‘raspa’o’ a quien tiene calor, o regalar con agrado el propio tiempo a los demás. Esto no es complicado, y está al alcance de todos.

Los medios nos presentan una verdad a medias, nos hablan de las desgracias, la maldad, pero hay otra realidad: existe amor en el mundo, existen matrimonios enamorados después de 60 años, hombres que apoyan a su esposa a encontrar un buen trabajo profesional, mujeres que alaban a su esposo cuando educa a sus hijos, e hijos que se levantan más temprano para que sus padres encuentren preparado el desayuno.

Amar puede ser que no resulte rentable económicamente, que produce desgaste emocional, que complica la vida y nos quita tiempo, pero da paz de conciencia, da felicidad, y vivir en un estado habitual de optimismo dibuja en nuestros labios una sonrisa sincera que ilumina la mirada.

Un viejo adagio hindú dice: ‘Todo lo que no se da, se pierde’.

*MÉDICO ROTARIO.

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