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- 28/09/2026 00:00
Anticipar o quedarse atrás: el nuevo desafío empresarial
La pregunta dejó de ser si el mercado va a cambiar, sino si las empresas podrán hacerlo a la misma velocidad. En este contexto, el estudio Desafíos y Tendencias de las Empresas 2026 de EY revela un dato revelador: El principal desafío externo para las organizaciones de la región ya no proviene únicamente de factores económicos o regulatorios, sino de la necesidad de comprender y responder más rápido a los cambios en la demanda, las preferencias y el comportamiento de los clientes. La adaptación ha dejado de ser una ventaja; se está convirtiendo en una condición para competir.
A escala latinoamericana, la competencia entre Estados Unidos y China añade otra dimensión al entorno empresarial. El 43% de las empresas considera que su impacto sobre el negocio en el corto plazo será neutro, mientras que el 34% anticipa un efecto positivo o muy positivo y el 24% prevé un efecto negativo o muy negativo. Esta diversidad de percepciones refuerza la necesidad de evaluar la exposición de cada organización a los cambios económicos, tecnológicos y geopolíticos.
Durante años, muchas organizaciones construyeron su competitividad alrededor de hacer mejor lo que ya hacían, optimizar costos, mejorar procesos y ganar eficiencia. Esas capacidades siguen siendo importantes, pero hoy deben convivir con otra exigencia: Entender antes al cliente, identificar nuevas formas de competir y tomar decisiones con mayor velocidad.
El estudio revela que resulta relevante que 42% de las empresas identifique la tecnología y la transformación digital como su principal desafío interno. La automatización de procesos ocupa el segundo lugar, con 28%, mientras que el crecimiento de participación de mercado y las mejoras operacionales, productividad y costos alcanzan 27% cada una.
La tecnología, dejó de ser una conversación exclusiva del área de sistemas. Es una conversación de negocio. Es aquí donde aparece un desafío todavía mayor, las empresas están invirtiendo y experimentando con nuevas herramientas, muchas para las cuales sus desarrolladores aún están analizando cómo llevarlas a una escala que genere resultados sostenibles.
La inteligencia artificial es la tecnología con mayor impacto esperado para los próximos años, con 87% de las respuestas. Analytics y Big Data y la automatización inteligente, robótica y sistemas ciberfísicos alcanzan 81% cada una. El 81% de las empresas de la región aún se encuentra en etapas de investigación, pruebas piloto o implementaciones específicas de inteligencia artificial. El reto, por tanto, está cambiando. Ya no se trata de preguntarse si debemos experimentar con IA, sino de cómo convertir esos experimentos en capacidades que generen valor para toda la organización. Así que, definitivamente, en el contexto actual, las empresas necesitan mirar más allá de la tecnología.
Una herramienta puede automatizar una tarea. La estrategia determina qué tarea vale la pena automatizar. Un sistema puede procesar grandes cantidades de información. El liderazgo decide qué decisiones deben tomarse con esa información. Y una solución de inteligencia artificial puede generar eficiencias.
La organización debe saber dónde esas eficiencias pueden traducirse en crecimiento, mejor servicio, innovación o una experiencia diferente para el cliente.
La transformación comienza cuando la tecnología deja de ser el objetivo y pasa a ser un medio para resolver problemas concretos del negocio.
Hay otro dato que merece atención. Ciberseguridad y protección de datos ocupa el primer lugar entre las tendencias que marcarán a las empresas, con 89%, seguida por transformación digital acelerada, con 87%, y datos como activo transversal, con 84%.
Esto plantea una responsabilidad adicional para los líderes: Crecer con confianza.
La velocidad importa, pero también la capacidad de proteger la información, mantener la operación y construir relaciones confiables con clientes y socios.
Las empresas de nuestra región tienen frente a sí una oportunidad importante. Los datos muestran que existe interés por transformar, invertir en tecnología, fortalecer la productividad y aprovechar la inteligencia artificial. El siguiente paso es conectar esas prioridades con decisiones concretas.
Las compañías que entiendan esta transición podrán convertir la incertidumbre en una oportunidad para crecer. Las que esperen a que el cambio sea evidente para todos, probablemente estarán reaccionando cuando otros ya estén avanzando.
En Centroamérica y el Caribe, la tecnología y la transformación digital constituyen, por amplio margen, unos de los principales desafíos internos señalados por los ejecutivos. Esta prioridad se refuerza con la automatización de procesos en el segundo lugar, lo que evidencia que los retos tecnológicos concentran las dos primeras posiciones dentro de las prioridades empresariales del bloque analizado.
El estudio recoge la perspectiva de 1.988 ejecutivos y directores de más de 18 países de América Latina, e identifica un cambio significativo en las prioridades empresariales.