• 17/04/2012 02:00

El ático

Nuestra niñez y juventud: Los tesoros más preciados de toda sociedad son su niñez y juventud. Quienes llevamos el camino adelantado, vem...

Nuestra niñez y juventud: Los tesoros más preciados de toda sociedad son su niñez y juventud. Quienes llevamos el camino adelantado, vemos en ellos la esperanza de días mejores para la nación; la esperanza de que se culminen los proyectos; la esperanza de que se corrijan los errores cometidos por los que antecedieron; así como nuevas ideas, planteamientos frescos. Por ello, una mayoría de quienes en una generación forman las capas mayores, los que gobiernan, dirigen la educación, padres, madres, etcétera, se esfuerzan por dejar un camino sembrado de oportunidades para los hijos, nietos, sobrinos, hermanos menores... Es la garantía de una continuidad basada en un buen fruto a cosechar. Razón por la que esta vorágine de violencia que está matando a nuestros niños y jóvenes causa, además de dolor, preocupación. Les pedimos a nuestra niñez y juventud, que se cuiden. Esta tierra necesita sangre joven, pero no derramada sobre ella.

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