ndrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico Carlos III, ha sido detenido este jueves en el condado de Norfolk, en el este de Inglaterra, bajo...
Con un signo de ceniza sobre la frente de las personas, se culmina el período de los días de fiestas de carnavales y empieza la cuaresma, el recogimiento y la meditación. Paralelamente, se cierra el paréntesis y se abre el escenario de los grandes referentes que encierra la vida de la población y de los diferentes grupos en que se divide la sociedad panameña.
Los balances que se divulguen en esta fecha, demostrarán si los acontecimientos que suelen ocurrir en estos tiempos, han podido ser atendidos de manera efectiva y eficiente. Los saldos numéricos tienden a ser comparados con los del año anterior y en la medida que aumenten o disminuyan, se apreciarán las tendencias. Circunstancia que demostrará si el esfuerzo de un importante y significativo grupo de funcionarios ha dado frutos.
Cambiar los protocolos diarios con el fin de atender este tipo de eventualidades, suele alterar la dinámica de las fuerzas policiales, médicas, del tránsito y otras. El desplazamiento interprovincial del público para buscar el entretenimiento o aprovechar los días libres y encaminarse a los lugares donde encontrarse con familiares y amigos y hasta aprovechar los últimos días del receso escolar, son los causantes de la alteración de la normalidad.
Sin embargo, existe un alto índice de movimiento económico durante el espaciado tiempo de festividad. Muchos trabajan para lograr una entrada adicional, que va desde la venta de alimentos, baratijas, artesanías, transporte, hasta alquileres de viviendas que servirán de albergues a quienes acuden al jolgorio por diferentes motivos. Algunos dueños de residencias promueven durante el año sus locales para la renta.
Las cifras de este exagerado movimiento superan todos los índices de las finanzas en el país. Hay un alto consumo de combustible de más de 50 mil vehículos que se movilizan en todas direcciones. De igual manera, las playas, los hoteles, restaurantes y fondas permanentes o improvisadas atraen el interés de un público ávido de entretenerse y satisfacer los hábitos normales y prácticas a que se ven obligados los que aprovechan la temporada.
Hay que mencionar la visita a las áreas protegidas que suele incrementarse en estos días. Esta es una actividad que requiere modificar algunos patrones de comportamiento, pues los grupos no comprenden el carácter de las actividades allí, que son diferentes al entretenimiento de otros lugares. Por ejemplo, no se puede hacer ruido, lanzar o dejar desechos en el lugar y evitar acciones que cambien el ambiente de tranquilidad del sitio natural.
Si bien algunas de las respuestas que se pueden requerir en cuanto a servicios no son tan cuidadosas o esmeradas, la repetición de este ciclo de celebraciones anuales, debe dar cierta pericia a quienes van a ofrecer algún tipo de atención y preparar el plan de negocios para permitir que los ocasionales clientes puedan estar satisfechos de lo que encuentran y de las respuestas a sus demandas.
Para algunos resulta una primera oportunidad de participar en estos eventos y no saben muy bien con qué se van a encontrar. El esfuerzo de preparación, que llega en algunos casos a buscar fuentes de financiamiento en las casas de empeño, supone un fuerte interés en alcanzar unos días de esparcimiento, diversión y también descanso. Para ese efecto, se organizan.
¿Qué es lo que se busca en estos días? Es la pregunta por responder y que debe dar la información detallada de lo que se requiere y para lo que habría que prepararse. Algunos prefieren no entrar en tanto esfuerzo y si cuentan con cierta holgura, se encaminan hacia el exterior: Medellín, Cartagena, Cancún, Miami u otros destinos más sofisticados.
Es una planificación en múltiples dimensiones. El ciudadano común que sale solo, con la familia o un círculo de amigos; el comerciante que brindará los diferentes servicios a la clientela y las autoridades que se obligan a que todo ocurra con normalidad para que el balance de hoy sea el que determine que se trabajó con el rigor adecuado. Ojalá todos queden complacidos para que la vida continúe con sus respectivas complejidades.