• 15/10/2016 02:02

Represa Barro Blanco, problemática por solucionar

Esto ocasionaría una serie de demandas ante la inestabilidad jurídica y de indemnizaciones que al fin al cabo beneficiarían a la empresa Genisa

El proyecto hidroeléctrico Barro Blanco del tipo Central a Pie de Presa con Embalse Regulatorio, no va a ser suspendido como tampoco lo ha sido ningún otro proyecto similar. Esto ocasionaría una serie de demandas ante la inestabilidad jurídica y de indemnizaciones que al fin al cabo beneficiarían a la empresa Generadora del Istmo SA (Genisa). En el supuesto (y muy remoto caso) de que la obra sea detenida ad infinitum , tendríamos como obsequio un gran bloque de cemento atravesando el cauce del Tabasará.

Desde que el proyecto comenzó a forjarse, durante la presidencia de Martín Torrijos, el daño ecológico y social se fue consumando a través de los distintos Gobiernos hasta hoy día; todos ellos incapaces de dar con una solución social y ecológicamente aceptable.

Con un espíritu pragmático lo que dicta la razón es que todas las comunidades Ngäbe y Buglé (u otros grupos humanos) que han sido o van a ser afectadas saquen el mayor beneficio posible en las futuras negociaciones, empezando por el acceso a la luz eléctrica, la construcción y mantenimiento de, al menos, un moderno hospital, escuelas, caminos de producción y viviendas dignas entre otros y por qué no, un porcentaje de las ganancias que generará la obra.

La construcción de una presa aparte del impacto social por el traslado de comunidades enteras y la alteración paisajística por una vista nada agradable del muro de presa, presenta una serie problemas, tales como: la erosión durante la etapa de construcción, movimientos de tierra, polvo, derrames de combustibles y emisiones contaminantes por la maquinaria utilizada, pérdida del bosque de galería ( gallery forest ), ribereño o soto y de biodiversidad. Además, en la etapa de funcionamiento, la pérdida de la capacidad de autodepuración del río hará que paulatinamente, se vaya eutrofizando (incremento descomunal de floraciones de microalgas fitoplantónicas) hasta convertirse en un río con condiciones ambientales lamentables. Por otro lado, el desplazamiento de los peces, la alteración del caudal y en consecuencia del aporte de nutrientes necesarios para mantener el ambiente mixohalino (de salinidad variable, salobre) aguas abajo, se verá perturbado por la salinización de la parte inferior del cauce, y el desplazamiento de la zona de mezcla.

El aporte de materia orgánica procedente de distintos afluentes que llegan al embalse se irá depositando paulatinamente y provocará un aumento desmedido del consumo de oxígeno (DBO) que ocasionará problemas de oxidación de compuestos férricos. Por último, otro de los impactos negativos es la modificación del microclima de la zona debido al incremento de la humedad atmosférica que puede afectar el régimen de precipitación y formación de neblinas.

Todo los problemas indicados en mayor o menor grado se pueden mitigar y en cierta forma controlar si la codicia (gubernamental o privada en este caso Genisa) cede ante la razón ecológica y permite mantener el caudal ecológico, es decir, el pasaje libre del 10 al 25 % del agua total que posibilite sostener las condiciones físicas como bióticas del río. El mantenimiento del caudal ecológico se contrapone a la tendencia generalizada de las compañías que gestionan los embalses: mantener la mayor cantidad de agua embalsada, liberarla cuando se necesite energía eléctrica y poder mercantilizar a un mejor precio.

El problema de fondo consiste en hacer cumplir estrictamente todos los planes de mantenimiento y de mitigación en las distintas fases de construcción y operacionales de todas las hidroeléctricas del país que a lo sumo en 70-80 años, sin un efectivo programa de manejo, serán obsoletas.

Cuando se construyó el Oleoducto Transístmico Chiriquí-Bocas del Toro me tocó dirigir el componente limnológico y tuve la oportunidad de recorrer los principales ríos del área de influencia de la obra; eran ríos hermosos, de aguas claras y caudalosas, no obstante hoy, todos se han visto afectados por la proliferación descontrolada de hidroeléctricas.

DOCENTE UNIVERSITARIO.

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