La jefa de gabinete del MEF defiende la urgencia del proyecto de ley de sustancia económica. Explica cómo esta normativa busca modernizar el sistema fiscal...
- 23/07/2011 02:00
Benjamín Boyd, panameño universal
ESCRITOR.
Si Roberto Durán es conocido en el mundo por las manos de piedra, el Dr. Benjamín Boyd lo es por sus manos luminosas. En cada latitud, la trayectoria como oftalmólogo es admirada y reconocida por los significativos aportes a la docencia médica e innovaciones científicas.
Ernesto Endara, galardonado en el Ricardo Miró, es el autor de una biografía extraordinaria sobre la vida y obra del distinguido galeno, Por los caminos de la luz, publicada en el 2004.
Benjamín, institutor al estilo del Dr. Manuel Roy Castillo, es el primer profesor titular de la Cátedra de Oftalmología de la Facultad de Medicina, secretario y decano de la misma.
Benjamín Franklin Boyd autor de 30 libros, dirige la revista médica más conocida en el mundo, los Highlights of ofhthalmology con más de 17 millones de ejemplares editados en siete idiomas y leídos por más de 80,000 oftalmólogos, en más de 106 países en todos los continentes. La revista educativa, de excelente presentación gráfica y espléndidas ilustraciones médicas, establece un diálogo internacional al comentar con puntualidad, los descubrimientos y tratamientos clínicos, así como las técnicas más actualizadas. Boyd Díaz es el escritor panameño más leído en el planeta.
Benjamín es un escritor de síntesis, preciso y didáctico en las informaciones, nos recuerda a Simón Bolívar por los textos con claridad conceptual, al destacar lo esencial de cada tema con un lenguaje sencillo. El Dr. Boyd, al igual que el Buen Ciudadano, deja su alma pintada en el papel, lo hace con brevedad y precisión meticulosa como corresponde a un científico y maestro.
Benjamín Boyd, en su vida profesional y de ciudadano notable, se compromete con la excelencia, por eso el aprecio y respeto internacional de los colegas que se expresan así: sobresale por su capacidad científica y certeza clínica; es el que más ha contribuido a la enseñanza médica, es inclonable, pionero y polifacético; es la conjunción de una variedad de perfiles realmente notables; se distingue por su espíritu docente y capacidad de comunicación; ícono de la cirugía ocular; es una combinación de conocimiento y sabiduría, sincero y honesto en todo lo que hace, su vida es una fuente de inspiración para la posteridad, es una leyenda viviente.
Cristela Ferrari de Alemán lo aprecia como médico universal, por el recio carácter y voluntad para superar los obstáculos, valora su claridad de objetivos, capacidad organizativa, sensibilidad humana y liderazgo para enfrentar los desafíos. Enrique S. Malbrán distingue en él la clarividencia, perseverancia, apasionamiento y lucidez.
Benjamín Franklin Boyd Díaz es el mejor diplomático que tiene Panamá, ha recibido todas las condecoraciones y homenajes de las entidades médicas, cívicas, profesionales del mundo. Coinciden en distinguir al docente, oftalmólogo, investigador y hombre de valores.
El Dr. Pran N. Nagpal de la India acierta, refiriéndose al panameño universal, el hombre semilla, como lo es Benjamín Boyd, que existen personas a quienes rendirles honor es un honor y Bolívar en una de sus trascendentales sentencias señala, que el premio del mérito es el acto más augusto del poder humano; y algo más, es muy importante premiar a tiempo.
Una anécdota impresionante, es cuando el joven Boyd, en 1942, viaja hacia la Universidad de Duke. Son los tiempos de la guerra y decenas de soldados abordan el gusano de hierro. El tren se alimenta de bulliciosos soldados, un gigante le patea la maleta. Intenta enfrentarse al mastodonte, cuando un joven pecoso y de cabello rojo, igual a mis ancestros irlandeses, con un sólido golpe lo derriba. Con el inglés del Nido de Águilas, Benjamín le agradece al ángel protector e intercambian sus nombres. Años después, el oftalmólogo, atiende en el Gorgas, a un soldado herido en combate. Nat Koester es el paciente que salvó al joven Ben Boyd de una paliza. Ahora el Dr. Boyd le devolvía la luz.
En Los rostros del tiempo de mi clon, Ricardo Arturo Ríos Torres, en el ensayo Panamá, una nación de palabras lo incluye como uno de los panameños que nos enorgullecen por sus logros, y es que Benjamín Boyd es sinónimo de luces altas.
La biografía del Dr. Boyd la pueden consultar en la Biblioteca Nacional.