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- 09/10/2026 00:00
Brasil: entre la satrapia hereditaria de extrema derecha de Bolsonaro y la democracia popular progresista de ‘Lula’ da Silva
El mejor gobierno es el más parecido al pueblo. (ADS). El próximo domingo 25 de octubre el pueblo brasileño mediante segunda vuelta electoral tendrá que decidir entre dos propuestas políticas e ideológicas diametralmente opuestas.
Por un lado, se encuentra el ultraderechista hijo de Jair Bolsonaro, apoyado por Donald Trump y por el “carnicero de Gaza”, Benjamín Netanyaju; quien se decanta por la política unipolar imperialista de los Estados Unidos de América (EE.UU.) y; por el otro, Luiz Inácio “Lula” da Silva, el obrero metalúrgico, líder del Partido de los Trabajadores (PT), un socialista que saltó a la fama regional y global, cuando después de tres (3) intentos llegó a la Presidencia de Brasil, por primera vez, en el 2003, a través de una amplia alianza popular.
El candidato presidencial de la utraderecha del Brasil, Flávio Bolsonaro, entre muchas otras medidas antipopulares y antinacionales que se propone llevar a cabo, están sus intenciones de desgravar a las grandes empresas que operan en aquella nación, eliminar los programas de salud y de apoyo a la educación impulsados por “Lula”, en pocas palabras, destruir la política del bien común y de combate a la pobreza desarrollada por varios lustros, por la socialdemocracia y el “progresismo” del gigante del Sur.
En el escenario mundial pretende uncir (enganchar, atar) al Brasil a la política unipolar e imperialista de EE.UU., por ejemplo, incorporar a Brasil al “Escudo de las Américas”.
De manera que en Brasil, el próximo 25 de octubre -fecha de la segunda vuelta electoral- no solo se juega el futuro de sus 213 millones de habitantes, de los cuales el 23% son los pobres hijos putativos del actual presidente “Lula”.
Sino, el “destino” del Sur Global, de los BRICS de la socialdemocracia y del “progresismo” en América Latina y, sobre todo, la posibilidad de un total retroceso de la lucha contra la desigualdad, la defensa del medio habiente, de la amazonia, de la democracia popular y de la soberania y autodeterminación de los pueblos en todo el mundo.
En síntesis, el otrora obrero metalúrgico convertido hoy en el primer obrero de la patria de Joaquín José da Silva y de Virguliano Ferreira da Silva, se juega en el balotaje: “el todo por el todo”.
¡Así de sencilla es la cosa!