• 24/05/2010 02:00

Cambio: Climático y maniático

Durante la pasada campaña electoral opiné desfavorablemente sobre los mensajes utilizados por los dos principales candidatos presidencia...

Durante la pasada campaña electoral opiné desfavorablemente sobre los mensajes utilizados por los dos principales candidatos presidenciales, Balbina Herrera “De Corazón” y Ricardo Martinelli “Los locos somos más”. El corazón, nuestro máximo motor vital y de sensibilidad, debe ser apartado de los sentimientos humanos en el magno deber de elegir. Por otro lado, la locura es una enfermedad, que puede ser una actitud pasajera y circunstancial, que descuidándola es peligrosa, pues ocasiona la pérdida de serenidad y sensatez. De manera que el abanicarla y magnificarla emocionalmente como forma de sumar y atraer adeptos, me parecía sumamente negativo.

A un año del triunfo de la Alianza por el Cambio, el tiempo pareciera darme la razón, porque el estado emocional de campaña parece no haberse extinguido, y más que ubicarse en una postura noble y concordante con su legítimo deber, de forma concurrente adoptan una manía y costumbre prepotente, amenazante e intolerante en sus actuaciones. Las declaraciones y expresiones “ maleantes de mier.. coles ”, “ periodistas de pacotilla ” los mazazos a Figali y ahora las delicadas acusaciones entre altas figuras son apenas algunos ejemplos de ello.

Algo inapropiado fueron los indultos a miembros de la Policía que estuvieran procesados por disparar a “ delincuentes ”. No diferimos con el espíritu de la misma, pero tal decisión sin revisar puede generar motivaciones negativas en la institución, porque sus miembros pueden interpretarlo como una patente de corso y libertades que los induzcan a convertirse en gatillos alegres o justicieros implacables al estilo de “ The Punisher ”. Una muestra negativa y palpable de libertinaje y anarquía que existe son los famosos “ busitos piratas ”, algunos con calcomanías de la campaña “ Los locos somos más ”, que ilegalmente circulan y cobran tarifas a su libre albedrío, a ciencia y paciencia de las autoridades y la indiferencia de las concesionarias de transporte colectivo del área oeste.

La reunión de Martinelli con gremios y representantes de la sociedad civil requiere no solo escuchar sus opiniones, reflexiones y recomendaciones, pues la posible asignación de dinero para la explotación de petróleo en Darién puede ser una aventura imprudente según información histórica; de igual forma el aspirar convertir Panamá en modelo de explotación minera, sin medir las catastróficas consecuencias al ambiente y nuestros recursos naturales es un crimen ecológico. Quienes aseguran producirán grandes riquezas, nos llevan a preguntar ¿Cuánto y dónde está el producto económico recaudado, generado por las grandes cantidades de oro extraídas en Petaquilla y si se han medido las secuelas negativas? Bajo ningún pretexto debemos arriesgar nuestro mayor recurso natural, el agua, que por inconsecuencia y desidia ha sufrido pérdidas en cantidad y calidad.

No es mi intención ofender con el título del escrito, pero la voluntad y buenas intenciones por mejores días para Panamá, señor presidente, no solo se logran con simples palabras, debe haber pruebas concretas de que la participación ciudadana en la mesa del diálogo germine en buenos resultados y que la retoma sea sin suspicacias o sectarismo con partidos políticos y de la oposición. Recojo su petición de aceptar criticas para corregir, y sugiero asimile y acepte las mismas con mesura y comprensión, de tal forma que generen una saludable y nueva percepción entre gobernantes y gobernados.

*Director Nacional PRD.rafaelpitti@gmail.com

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