• 24/06/2019 02:00

Cambio de Gobierno en tiempos de corrupción

‘Eso fue lo publicado hace cinco años. Todo está escrito y poco ha cambiado. Dentro de cinco años, [...], veré cuántos párrafos repito con la pena de no poder contribuir con nuevos capítulos [...]'

De vez en cuando recuerdo un comentario de un apreciado amigo que, con una profundidad estructurada en su vasto conocimiento sobre las letras, la historia, la filosofía y demás y, sobre la presencia cognitiva del ser humano sobre la Tierra, sentenció, sin mayores preocupaciones, que todo lo que había que escribir sobre el aporte humano ya se había escrito. De una forma u otra.

Ya habrá quienes refuten esta sentencia por lo que aún la humanidad está haciendo y está por hacer en términos de la tecnología, el desarrollo de las ciencias, los nuevos descubrimientos, su intento por prolongarse en el universo, etc. Pero creo que mi amigo tiene mucha razón, ya que, en lo que nos ha tocado estar sobre la Tierra en desarrollo (unos seis mil años en nuestra forma actual), hemos teorizado y escrito igualmente sobre lo descubierto y lo que está por perfeccionarse para el bien de la condición humana.

En fin, es una discusión saludable si, filosófica o existencialmente —cada cierto tiempo— y con los espacios que la humanidad ha ido ocupando, lo escrito es adaptable a cada nueva situación, a cada nueva era.

Toda esa explicación se las hago para señalar que a ocho días de la instalación del Gobierno del presidente Juan Carlos Varela, en el 2014, publiqué un artículo en este mismo espacio titulado ‘Expectativas exageradas'. Y como reviso lo que he publicado en torno a eventos y fechas específicas, los siguientes párrafos de ese escrito son un claro ejemplo de que no hay mucho que escribir en torno a este tema de la sucesión de los Gobiernos en tiempos de corrupción.

‘Como mucha gente que conozco, tengo de vez en cuando expectativas un tanto exageradas. Pero es una conducta ambigua, porque otras veces sabemos que un tema o asunto no va a finalizar como debiera ser dentro del marco de lo correcto. Sabemos que hay fuerzas increíblemente poderosas que tienen la capacidad para manipularlas a su conveniencia y que la gente que conozco y yo, con nuestras excedidas expectativas, no terminamos de asimilar. Seguimos creyendo que otro país es mejor, pero una cosa es soñar con que sea diferente y otra muy diferente que ese sueño se haga realidad'.

‘Confieso que durante las dos primeras semanas después de las elecciones del pasado 4 de mayo, cargaba un sentimiento de que habrá algo de justicia. Pero el Gobierno electo no ha asumido aún el control del Ejecutivo, y tengo serias dudas y me adelanto para avisar que no pasará nada. Las venas y raíces de la podredumbre esparcida entre todas las instituciones de Estado y en el sector privado es más dramático de lo que pensábamos'.

‘Cada día conocemos detalles de los supuestos actos de corrupción que se han venido informando en los medios locales y que han denunciado miembros de la oposición y de la sociedad civil. Lo que está saliendo a la luz pública es de miedo. Todo lo que significa negocios o dinero para grupos particulares ha estado en juego y en repartición'.

‘El uso de millones de balboas de los fondos públicos que fueron utilizados para la política electorera sin los controles debidos. Los millones de balboas en sobrecostos de obras de infraestructuras que ahora presentan problemas...'.

‘Ya todos conocen de estos y otras acusaciones a lo largo de estos cinco años y de los otros actos de corrupción denunciados en Gobiernos pasados. (…) Y si íbamos a las urnas con la esperanza de que el nuevo Gobierno facilitará la rendición de cuentas, creo que esta vez hay que tomar previsiones para que no pequemos con la intensidad de nuestros deseos y exagerar nuestras expectativas'.

‘A ocho días de tomar (posesión) el nuevo Gobierno, las dudas me asaltan. Como dije, esto es muy grande y va requerir de mucho. Si piensan en hacer obras de infraestructuras para no quedarse atrás frente a lo que hizo el Gobierno saliente, allí, entre el concreto, terminaremos de sepultar el decoro nacional'.

Eso fue lo publicado hace cinco años. Todo está escrito y poco ha cambiado. Dentro de cinco años, si tengo este espacio, veré cuántos párrafos repito con la pena de no poder contribuir con nuevos capítulos sobre el Gobierno que sale y sin recelos sobre el Gobierno que entra.

COMUNICADOR

‘[...] un apreciado amigo [...] sentenció, sin mayores preocupaciones, que todo lo que había que escribir sobre el aporte humano ya se había escrito. De una forma u otra'

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