Comercios que aún entregan bolsas plásticas y consumidores que las exigen reflejan los desafíos pendientes para el cumplimiento de la normativa ambiental...
- 09/04/2014 02:00
La campaña negativa de Moscoso
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️Hace 16 años Mireya Moscoso se batía con copartidarios, porque los mismos decidieron apoyar otro candidato que había perdido en primarias internas. Quien encabezó aquel grupo fue Alberto Vallarino, siendo Juan Carlos Varela parte de aquella campaña. Con ahínco y mucho sacrificio y así consta en las hemerotecas, defendimos a capa y espada a Moscoso de los sectores económicos que querían imponer a Vallarino y apoyaban al PRD mediante la manipulación de encuestas.
A raíz de la manipulación de esas encuestas la campaña de Moscoso adoptó el eslogan ‘encuestas de carne y hueso’, ya que había sido víctima de estas en 1994, cuando los del círculo cero abanicaban a Chinchorro Carles, para que dividiera el voto civilista y así ganara, como lo hizo Ernesto Pérez Balladares. Al final Moscoso llegó de segunda a pocos puntos y en ningún momento se le dijo que se bajara y se peleó hasta el final.
En 1998 se inició un proceso de expulsión contra los que habían decidido apoyar a otro partido, Alvin Weeden era el fiscal y el directorio decidió expulsar a los denominados ‘saltamontes’. Después con reformas a los estatutos del partido se dio una amnistía, dándoles a todos una gran bienvenida. Ya Mireya gobernaba y gobernando cambió su forma de ser, de aquella humilde mujer, viuda del Dr. Arias que todos admiramos, pasó a ser la selectiva, la de amistades nuevas y comenzó a querer imponer su voluntad. Esto se tradujo en sus esfuerzos para que Alberto Vallarino desistiera de su intención, estando bien posicionado en encuestas e impuso a José Miguel Alemán.
Muchos preferimos votar con Guillermo Endara, ante la imposición de Moscoso. Producto de esto el panameñismo después de pasar un cuestionamiento público, sufrió una derrota histórica, de la cual no se recuperó. Se dieron cambios en el Partido, con pasos de Ameglio y después Varela buscando reorganizarlo. El principal problemas de estos dirigentes, fue que Moscoso practicó la teoría ‘si no soy yo, no es nadie’ y se dio a la tarea de crear grupos alternos al partido y boicoteaba.
Hoy, ya no con sorpresa vemos que Moscoso hace lo que ella criticaba, se va a apoyar a un candidato contrario al de su partido y lo peor, siendo aún presidenta vitalicia del Panameñismo. Recuerdo que escribí ‘prefiero perder con Mireya que apoyar un capricho’ y hoy lo reafirmo, si hay que perder se hace con dignidad, pero no vamos apoyar el capricho, ahora, de Moscoso de querer bombardear al Panameñismo con llamados absurdo a la desobediencia partidaria.
Ella tiene todo el derecho de apoyar a quien desee y pedir el voto para su beneficio particular, lo que no puede es montar campañas negativas contra Varela, porque ella no supo perdonar, como sabía decir, tragar sapos, sapitos y sapones.
ABOGADO