• 09/09/2009 02:00

El caso de Belgis Castro

La Nación sigue sumergida en un mar de sorpresas e indignación ante el bochornoso caso que ventila la Fiscalía Anticorrupción, en donde ...

La Nación sigue sumergida en un mar de sorpresas e indignación ante el bochornoso caso que ventila la Fiscalía Anticorrupción, en donde está implicado el ex ministro de Educación, Belgis Castro, acusado de peculado durante el periodo en que ejerció uno de los más importantes y sensitivos brazos del Gabinete, porque tiene que ver con los estudiantes, educadores y los padres de familia, que ponen en manos de la educación el futuro de la patria. El ejemplo pernicioso dado por el ex ministro Castro significa un baldón para el prestigió de la Nación, que debe ser castigado en forma ejemplar.

En el gobierno de Martín Torrijos se nombraron cuatro ministro de Educación, lo que sugiere que no se encontró la figura capaz y honesta para desempeñar un cargo de tan alta responsabilidad cívica y moral.

Por eso no es una sorpresa que se les lleve ante los Tribunales de Justicia, para que expliquen el desgreño administrativo y el pillaje que se entronizó en el ramo de Educación durante el pasado gobierno del PRD. Y que también el ex ministro de Educación, Salvador Rodríguez, sea llevado a la cárcel, para que responda por todo el bandalaje que ambos funcionarios realizaron y apadrinaron.

Pero lo más sorprendente es que los llamados gremios magisteriales, que demuestran una sospechosa actitud de vigilancia, protestas, cierres de calles, paros, huelgas y asonadas callejeras no hayan tomado ninguna actitud beligerante para no esperar a que estas situaciones se registraran en el sector educativo con las escuelas en estado lamentable, los nombramientos de educadores paralizados, los pagos atrasados y las peripecias que pasan los maestros de áreas de difícil acceso. El silencio reinó durante estas dos administraciones.

Es de esperar que el gobierno de Ricardo Martinelli siga extirpando estos tumores cancerosos que estaban carcomiendo los cimientos de la patria de Justo Arosemena.

*Periodista coclesano.havagal21@hotmail.com

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