Los capturados fueron ubicados en la comarca Ngäbe-Buglé, las provincias de Veraguas, Los Santos y Panamá
- 04/06/2009 02:00
Cuando la intención es destruir
Lamento todo lo que la familia del cabo Andrés García y mi familia han sufrido por un lamentable incidente ocurrido hace 39 años. Lamento que algunas personas se hayan aprovechado de este sufrimiento y dolor ajeno, con objetivos inconfesables.
Recordar un incidente tan dramático de la manera como fue presentado por La Prensa , ha sido para mí muy doloroso. Se los confieso. Ha sido tener que revivir ese momento de nuevo. Es ser juzgado dos veces por el mismo hecho con 39 años de diferencia.
Pero me han obligado a hacerlo público a través de mis columnas. Lo hago, por respeto a una familia que perdió a un hijo; por la mía que sufre injustificadamente, y por el derecho de los panameños a conocer la verdad y no una caricatura novelada de la verdad. No ha sido fácil y a mí me ha dolido todo esto, como ser humano, como padre y como funcionario público digno y responsable que he sido por tantos años.
Yo no he actuado impulsado por la ligereza de unas palabras puestas en moldes de imprenta o expresadas a través de un micrófono de radio o ante una cámara de televisión, en la que se insinúa un crimen a sangre fría. No he hecho nada distinto que apoyarme en los mecanismos de ley para resolver esta situación que ya hace 39 años fue resuelta en derecho. Me vi obligado a querellar a mis detractores que hoy resultan inmunes por el mero hecho de que yo era un funcionario de alto nivel. Es decir, pueden calumniar e injuriar a cualquier ministro impunemente y por hechos que no son de sus funciones.
Ha sido duro afrontar los ataques de que he sido víctima, cuando, por razones ideológicas o políticas, han ido por ahí echando mano de una manipulación para intentar convertirme en un criminal. Eso es muy fuerte y poco constructivo, y aunque han intentado destruirme como persona, no lo lograrán jamás.
Todo esto lo digo con muchísimo respeto a la idea que tenemos los panameños de lo que debe ser el periodismo responsable, sobre el derecho a la defensa y el respeto a la persona humana. Esto me interesa porque soy defensor del ejercicio del periodismo, porque mi padre ha sido periodista por más de 60 años, y de la idea de que en Panamá nos sintamos seguros, acompañados de un ejercicio objetivo del periodismo.
A mí se me negó el derecho a la réplica, tratando de esconder o minimizar lo que mi verdad ha venido aportando desde el punto de vista de la ley. Cuando me vi obligado a publicar pagando, se manipuló mi remitido, por lo cual el Comité de Ética del Consejo Nacional de Periodismo condenó a ese diario.
¿Por qué La Prensa y el periodista Santiago Fascetto me atacaron como lo hicieron? ¿Desde cuándo tiene La Prensa una jurisdicción a la cual debemos someternos los panameños? ¿Acaso tiene ese periódico el poder de juzgar a los ciudadanos en este país? Y todo esto se hace ¡vaya uno a saber! sobre qué intereses partidistas o ideológicos.
Hoy, la gente ya sabe del trasfondo político de la intención del diario y del periodista, y más gente está convencida de mi versión de los hechos, demostrada en la investigación del fiscal. La fuerza de la verdad ha surgido conforme a los hechos. Yo, por mi parte, mantengo mi espíritu consolidado y mi fe en Dios.
-El autor es abogado y ex ministro de Estado.ddelgado47@hotmail.com