La jefa de gabinete del MEF defiende la urgencia del proyecto de ley de sustancia económica. Explica cómo esta normativa busca modernizar el sistema fiscal...
- 19/01/2009 01:00
Disminuye deuda pública
El tamaño de la deuda pública de un país no sólo constituye una carga fiscal que disminuye sus posibilidades de dedicar sumas importantes para las inversiones públicas, sino que, además, dibuja un escenario poco atractivo para el inversionista privado.
Durante muchos años hemos visto a nuestro país endeudarse progresivamente, a causa de la débil generación de ingresos que de manera tradicional ha sido la pauta en materia económica, con lo cual el país se ha visto en la obligación de apelar a una especie de endeudamiento endémico a través de sus años de historia, para obtener recursos para invertir en las obras de infraestructura necesarias para buscar un mejor desarrollo y los costos de la administración pública, cancelando al mismo tiempo los compromisos adquiridos por los grandes y continuos préstamos y financiamientos de corporaciones especializadas nacionales e internacionales.
Parecía, por tanto, imposible pensar siquiera en una disminución real de la deuda nacional, por estar girando permanentemente en un círculo vicioso consistente en pedir, gastar y pedir más para invertir y pagar. Salir de ésta “nasa” requería que se dieran al menos tres hechos importantes: obtener los ingresos necesarios para hacer las inversiones e ir amortizando la deuda sin pedir prestado usando para ello, solo el producto de la generación de los crecientes montos de ahorro corriente logrados por la economía panameña.
La estrategia financiera para hacer todo esto comenzó a desarrollarse en septiembre del 2004, con el inicio de la actual administración y ya para ésta fecha la deuda pública nacional ha disminuido en $32 millones, una situación que no se había logrado en la vigencia fiscal de los últimos 10 años.
Pese a las voces agoreras de un minúsculo grupo de opositores a la administración Torrijos y a otros que, amparados en organizaciones de la mal llamada “sociedad civil” y/o ONG’s, intentan tergiversar las cifras, son los organismos financieros internacionales que miden el comportamiento de las economías de las naciones los que respaldan los niveles de aceptación financiera que hoy con orgullo ostenta nuestro país. La labor silenciosa, pero efectiva que lleva adelante el equipo económico, es el motor que mueve en sentido positivo la economía nacional.
Hoy, se puede constatar contablemente que los desembolsos en materia de inversiones ascendieron a un monto de $2,900 millones que se nivela casi al centavo con la cifra acumulada del ahorro corriente para el mismo período de 2006 — 2008.
La fría contundencia de las cifras ampara legítimamente la percepción de nacionales y extranjeros en el sentido de que la administración Torrijos es una de las mejores de la historia, especialmente en materia económica, donde se ha llevado al país a las puertas del primer mundo, un sueño que hace años era solamente una quimera o un espejismo inalcanzable.
-El autor es periodista.erluga@cwpanama.net