• 08/09/2012 02:00

Respuesta a Díaz Herrera

No soy amiga, ni conozco a Olaciregui, pero estoy de acuerdo con todo lo que dice. Sé que tienes credenciales propias y antiguas para ha...

No soy amiga, ni conozco a Olaciregui, pero estoy de acuerdo con todo lo que dice. Sé que tienes credenciales propias y antiguas para hablar y conocer del torrijismo. Omar no ha muerto. Omar está más vivo que nunca en los corazones de muchos miembros de nuestro PRD y de muchos otros que ya no están en las filas de nuestro colectivo. No tengo, ni siento culpa, porque mi andar y el de muchos PRD ha sido seguir el ejemplo de Omar: peleando porque haya justicia social, optando por ayudar a los más necesitados, enseñando y educando muchachos en los campos que no tenían posibilidad alguna de estudiar, muchos otros, rebelándose contra el sistema neoliberal y manteniéndose en el Partido.

Tienes razón, el torrijismo algunas veces, como en el caso de Juan Carlos Navarro, se ha usado como un eslogan, otros lo han usado como escalera, pero no hemos sido todos.

Lo que sucede es que Omar creó un Partido pluralista, pluriclasista, en el cual todas las corrientes convergían por el amor a la Patria. Después de su desaparición las corrientes, las ideologías y los intereses de cada uno halan para su lado y la ley del más fuerte, es la que se impone.

Jamás verás a ningún ‘líder’ del PRD actuar intrínsecamente, como Omar funcionaba, porque tú tampoco funcionaste como Omar. ¿O ya se te olvidó que declaraste ante la faz del país (casi como Afú con los $6,000) que tu casa en Altos del Golf era producto del contrabando ilícito de chinos y cubanos? No se te olvide que Omar nunca tuvo una casa en Altos del Golf. Sus hijos tuvieron una buena educación, pero no heredaron riquezas, porque a él nunca le interesó acumularlas.

No tienes razón cuando dices que ha faltado el coraje y que el Partido no ha hecho un real propósito de volver a los lineamientos torrijistas. El Partido somos todos y la gran mayoría de nosotros sí lo hemos hecho. Yo te hago una pregunta, porque me llama la atención que hablas de ‘ese Partido’. ¿Es que ya no eres miembro de nuestro Partido? ¿Por qué no te quedaste para asesorar, para luchar con nosotros y retomar el legado de Omar?

A propósito, ¿qué hiciste por la lucha del pueblo Gnöbe? Nunca te vi en una marcha, nunca te vi llevándole un pedazo de pan a nuestros hermanos indígenas, en el parque Legislativo.

Claro que tenemos la mancha de haber apoyado a Manuel Antonio Noriega. Pero nos metiste a todos en el mismo ‘churuco’. No digas que el PRD se acostó, cohabitó y copuló con MAN. Fueron algunos, el secretario general de aquel momento, el jefe de la tendencia de aquel entonces, Ramiro Vásquez Chambonnet, fiel colaborador actual del ministro Mulino y del Consejo de Seguridad, y sus amigos que se beneficiaban del poder. Muchos otros se quedaron del lado del MAN, como se han quedado unos del lado de Juan Carlos Navarro.

Se te olvida que fuiste colaborador y amigo de Rubén Darío Paredes, quien fue el primero que quiso erradicar el torrijismo del alma de todos nosotros. Todavía recuerdo cuando mandó a quitar todas las fotos y cuadros de Omar, de las oficinas públicas. Y ese era tu amigo.

Olaciregui y los que no somos Olaciregui, tenemos todo el derecho que nos da la autoridad moral de acusar al nuevo secretario general y a muchos de sus seguidores que no tienen nada de torrijistas. Tenemos todo el derecho de hablar así, porque somos testigos de la compra escandalosa de votos, de la corrupción y el clientelismo que ese grupo ha instaurado en el PRD.

No es llorar la derrota, es preocuparse porque un sector oportunista e indecente del Partido, se tomó el poder. ¿Es que te parecen mentira las acusaciones que se han hecho? ¿O lo que sucedió el lunes pasado en la Asamblea, te deja alguna duda de que el nuevo CEN del PRD está articulado con Martinelli?

Omar nos ayudará a dar la lucha, para que en las primarias del 2014 elijamos un candidato del PRD que conduzca a este país por los caminos de la decencia y la equidad social. Pienso que no has sido objetivo, amigo. Ya la edad y los golpes nos debieron enseñar que debemos ser de una sola pieza y no zigzaguear al compás de la conveniencia.

MIEMBRO DEL PRD.

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