Los capturados fueron ubicados en la comarca Ngäbe-Buglé, las provincias de Veraguas, Los Santos y Panamá
- 08/08/2015 02:00
Ideopragmatismo eficaz
Cuánto patriotismo hay en las exposiciones y escritos de tantos intelectuales y trabajadores, al proponer posibles soluciones a las deficiencias arcaicas de nuestros Gobiernos y servidores públicos, por incapacidad y corrupción. Su valentía, dignidad, experiencia y credibilidad los hace merecedores de atención por las autoridades y la ciudadanía. Otros mártires, heroicos, desaparecidos, perseguidos, exilados, torturados, discapacitados surgidos desde el campesinado, indígenas, obreros, profesionales y estudiantes han puesto su sangre, su tiempo, sus recursos y su vida buscando resolver las violaciones a la dignidad, los derechos y la libertad del país.
En los medios de comunicación, la Comisión de la Verdad y en los tribunales, cuando se ha podido, se han denunciado asesinatos, encarcelamientos y torturas. Pero muy pocas sanciones se han logrado, y la impunidad y el enriquecimiento ilícito de muchísimos malos militares, comerciantes y políticos han permitido que se sigan repitiendo los delitos.
Las desviaciones ideológicas y metodológicas han conducido a la demagogia, la corrupción y la violencia. Además de permitir la incapacidad encubierta de una semántica barata de procesos, teorías, sistemas que esconden la codicia y la vanidad, que ya la historia conoció en fenicios y fariseos. Las tenebrosas consecuencias las tenemos en la desastrosa corrupción del Gobierno pasado. Donde las pésimas prácticas de deshonestos comerciantes materialistas, que infiltraron las dirigencias políticas, y antes de ingenuos militares que fueron seducidos para mantenernos en una salvaje dependencia monetaria y como protectorado expuesto a invasiones.
Los problema reales: agua, educación, inseguridad, alto costo de los alimentos y medicamentos que, a pesar de los firmes pronunciamientos oficiales actuales, acordes con sus ‘panaprincipios' partidarios, aún se mantiene en una ineficaz práctica por las feroces actitudes mercantiles de algunos negociantes que anteponen el crecimiento económico al Desarrollo Social. Al dividendo de inversionistas a la seguridad ambiental. A las tasas bancarias a los índices de humanismo. Las gentes de las montañas y las comarcas viven otro Panamá. La carretera, la escuela, el centro de salud y la agricultura son lo básico. Hace casi 50 años sus abuelos lucharon y murieron por la Libertad y la dignidad. Y todavía sobreviven a la sequía peleando por el agua, recordando a sus muertos que no indemnizaron y que quedaron tirados en el monte; y a toda una generación de víctimas olvidadas y que fueron la base histórica de lo alcanzado, en el hoy. Pero sobre todo por el pensamiento de lucha y dignidad que vibra con la Camiseta Roja. Con los que cierran calles. Con los jubilados exigiendo medicinas. Son los que pusieron el voto y su panameñidad para aspirar a un Panamá Mejor. Para el Pueblo primero. Las ideologías científicas que desde Aristóteles son las guías administrativas políticas, deben realizarse en un pragmatismo activista de unidad fundamentalista ideológica, defendiendo lo nacional, aún el centro bancario contra las transnacionales, a nuestros atletas contra las trampas que llevan los falsos dirigentes al deporte. La solidaridad, la verticalidad, la lealtad, el trabajo y el amor de un pueblo por sus luchas y objetivos, es la garantía de la equidad y el progreso para el futuro de país.
Son reales, no símbolos: Leopoldo Aragón, Floyd Britton líder estudiantil, el cura Gallego, Dorita Moreno y cientos más que esperan justicia y un reconocimiento cívico por los asesinatos, desaparecidos, torturados y exilados en la dictadura militar-PRD, que aún aguardan el Museo de la Dignidad y a Libertad; inclusive las investigaciones de la muerte de Torrijos y la apropiación de sus bienes; y su relación con un supuesto enjuiciamiento de las guerrillas de Santo Domingo y Colombia.
El golpe del 68 contra el presidente electo y la guerrilla constitucionalista en Chiriquí, efectuado con el apoyo armado de EE.UU., para aprobar un Tratado del Canal que, si bien obligaba por la lucha generacional a la entrega del Canal y su Zona, nos dejó como ‘protectorado' expuesto a invasiones, como ya ocurrió. Desde esa época nace la impunidad con el enriquecimiento ilícito, de corruptos políticos-negociantes y militares. Hoy tenemos que volver a la Justicia, las sanciones, expropiaciones, indemnizaciones e historia nacionalista auténtica. Para que no se repitan las escandalosas criptocorrupciones locales y el ‘entreguismo' mimetizados de cláusulas, acuerdos, con organismos financieros u organismos internacionales.
MÉDICO Y EX MINISTRO DE ESTADO.
—LÁVESE LAS MANOS. EN MEMORIA DE GUILLERMO ENDARA.