La diputada obtuvo el respaldo mayoritario del pleno y dirigirá el Órgano Legislativo en un año marcado por reformas, consensos y desafíos institucionales...
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Agrega La Estrella en Google ↗️En nuestro medio, recientemente observamos comportamientos ligados a quienes deben servir de ejemplo a las nuevas generaciones y que resultaban inimaginables años atrás. Tendremos que reactivar la observancia de la ética y los valores en todas las instancias y sectores de nuestra sociedad, sin excepción. El afán por quedar bien, dispensa de revisar con lupa la documentación receptada por parte de la zona de procesamiento de documentos, logrando los simuladores profesionales el presentar postgrados de universidades oficiales y particulares y, a veces de universidades del exterior, ganando plazas de trabajo o posiciones determinadas.
La carrera docente se ha puesto de moda hace algunos años, en virtud de los interesantes salarios que devengan los facilitadores requeridos por el Ministerio de Educación. El docente de educación básica ya no gana menos que un policía graduado de la academia. Lo exigente del sistema lleva al aspirante a maestro participar en jornadas de actualización y estudio continuo. La niñas y los niños, las adolescentes y los adolescentes generan retos por el manejo de la tecnología con todo tipo de instrumentos. El Estado ha reconocido la importancia de docentes bien remunerados. Ello conlleva para ganar los concursos de posiciones en las áreas educativas oficiales (colegios y universidades), instituciones por carrera administrativa, por mencionar algunos, la necesidad de tener puntos, con títulos de postgrado, ejecutorias (cursos, diplomados, seminarios, escritos, etc.), experiencia, además de la capacidad intelectual que debe ser demostrada en pruebas, oposiciones y entrevistas.
Resulta bochornoso afirmar que un sinnúmero de plazas en el Estado fueron ganadas por concursantes simuladores, profesionales inescrupulosos en el arte del engaño y sin rubor alguno. Pues bien, ese actuar desleal genera además de perder el cargo adquirido por la comisión del delito defraudatorio a la institución y a la sociedad, el tener que asumir responsabilidad penal.
Al presentar títulos simulados o falsos se incurre en delito de uso o provecho de documento falso, el cual conlleva la misma sanción aplicable al autor del documento falso (art. 373 CP). El artículo 373 del Código Penal señala: “Quien, a sabiendas de su falsedad, haga uso o derive provecho de un documento falso o alterado aunque no haya cooperado en la falsificación o alteración será sancionado como si fuese el autor”.
Cada título o certificado falso entregado al concurso constituye delito de uso de documento falso, pues si presentó usted tres (3) títulos espurios estaría incurriendo en tres delitos por presentar tres documentos falsos. El autor de la falsificación incurre en la sanción dispuesta por el artículo 366 del Código Penal que señala: “Quien falsifique o altere, total o parcialmente, una escritura pública, un documento público o auténtico, de modo que pueda resultar perjuicio, será sancionado con prisión de cuatro a ocho años.
Igual sanción se impondrá a quien inserte o haga insertar en un documento público o auténtico declaraciones falsas concernientes a un hecho que el documento deba probar, siempre que pueda ocasionar perjuicio a otro”.