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- 29/06/2010 02:00
Las FARC y Panamá
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Agrega La Estrella en Google ↗️La guerra y la paz fueron siempre temas graves. Hablemos de FARCS: 1. — Hasta 1968, en materia de seguridad, éramos una sucursal de Washington y su macartismo. ¿Nuestro G-2? Metiendo preso a Changmarín cada tres meses. 2. — Hasta 1968 la seguridad la importábamos de Gringolandia. El catecismo era odiar a Fidel y los rusos. Habían asesinado a Jorge Eliécer Gaitán y Colombia ya estaba enguerrillada. Marulanda todavía era marxista y creía en ideologías. La selva del Darién era diez veces más espesa y diez veces menos depredadores nuestros madereros. Las guerrillas compraban las latas de atún a darienitas pobres cinco veces más caras.
3. La invasión de cubanos en Nombre de Dios y los sueños juveniles del Cerro Tute casi nos rebasan. Dos muchachos asaltan la tienda de Saturnino Arrocha y decomisan dos rifles 22, noticia nacional. Rubén Miró y Tito Arias los ‘comandantes’ los rechazó Tiro Fijo como porteros. 4. — Omar va moviendo las cosas al centro. La pólvora colombiana arde y Darién es estratégico. Sin celulares, centros bancarios, lavanderías ultramodernas, booms inmobiliarios entonces. Por los 70’s teníamos unos 6000 policías y solo 200 oyeron hablar de ‘combate irregular en selva’. El general lo sabía; bien asesorado, prefirió la neutralidad: ‘No nos jodan, no jodemos’. Él apuntaba hacia nuevos tratados. 5. — Se abre devoradoramente el mercado norte, especialmente USA hacia la cocaína. Los de las FARC, ELP y Los Para, hacen doctorados de marketing. Las guerrillas se vuelven ‘empresas’. La neutralidad de Omar, y mandar mensajes a los jefes rebeldes, no son nada.
Bush padre fue mucho más allá: Por tumbar con armas a los Sandinistas le pide a MAN y otros generales centroamericanos una alianza con los capos de las drogas colombianas (también FARCS). Oliver North pide a cambio grandes coimas para armas (si no pueden preguntar de eso al honesto Senador John Kerry, lean mi libro ‘Estrellas Clandestinas’).
¿Qué hacer? No meter la pata ni la plata en ese lío. Las bravuconadas y manotazos no nos sirven de nada. Si no podemos con mil pandilleritos, menos podremos con miles de insurgentes con 40 años de experticia y que pelearán sus millones con la misma fuerza que los banqueros gringos, que saben que los billones de las drogas son parte de su PIB.
Si queremos investigar cómo se comunicaban los jefes de seguridad de Mireya y Martín con las FARC, adelante, es divertido incluso.
Como no tenemos corresponsales de guerra, suena interesante hablar de eso, sobre todo para periodistas creativos, pero que nunca han oído un tiro más cerca de ellos que un kilómetro. Pero no metamos en esos temas calientes a nuestros hombres de uniformes, que si bien tienen más preparación y hierritos, mejor aprovecharlos más en nuestra guerra interna, el pandillerismo y el narcotráfico que nos ocasionan suficientes bajas diarias.
¿Y Uribe, no dizque acabó con las guerrillas? Las pellizcó bien fuerte, solo eso. Mejor: ‘No nos jodan, no jodemos’. Amén.
*ABOGADO Y CORONEL RETIRADO.