Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 07/10/2015 02:01
¡Feliz cumpleaños, presidente!
Sé que el Ing. Juan Carlos Varela Rodríguez no nació en octubre pero, particularmente puedo desearle un feliz día cuando quiera. Pero en este espacio deseo compartir con otros panameños el deseo de celebrar un cumpleaños.
Y veamos por qué.
El 7 de octubre del año pasado, amanecí temprano, me acicalé y, sombrero en mano, me desplacé desde la Bella Suiza, en los Algarrobos, hacia el Parque de Cervantes, donde me reuniría con otras personas para emprender un viaje hacia las calurosas tierras baruenses.
Muy experimentado en el manejo, Chago nos fue adentrando en un busito con aire acondicionado, a las tierras de Rabo ‘e Puerco antes, conocida ahora como Puerto Armuelles.
Alguien antes de embarcarnos le dijo: ‘Te va a ir bien Chago, vas llevando a unas ‘viejas' que han sobrevivido a la invasión, sin trabajo y ahora al cáncer... Va sobra'o hermano, les va a ir bien '.
El objetivo: presentarnos como miembros de la Asociación de Sobrevivientes de Cáncer (ASOCA) , atendiendo la invitación formulada por el diputado Samir Gozaine.
Prudente nos pareció el gesto, considerando que un 33 por ciento de los pacientes de cáncer que atienden en el Instituto Oncológico Nacional van desde acá. Ya el Seguro Social está gastando casi que el millón de dólares solo en pasaje, sin sumarle alojamiento y pebre, tres veces al día, a quienes no tienen casa en la capital.
Recorriendo el empedrado que intercomunica a las diversas fincas bananeras, comprobamos una desolación, si nos remontamos a los tiempos de esplendor, trabajo y economía que había en ese sector del país.
Saltando como ranas, caíamos en diversos baches con todo y ‘chifeo ' y poco a poco llegamos a la cita, la Escuela Secundaria de finca Blanco. Una fila enorme de autos, bicicletas y gente a pie se acercaba a la escuela, no sin antes escuchar el ruido del helicóptero que traía parte de la comitiva.
Era todo un acontecimiento, llegaría el ‘presidente de Panamá ' al primer Consejo de Gabinete que se ha celebrado en Puerto.
Todos teníamos expectativas. Antes de avanzar, hicimos un alto para comprar algo de comer y nos ofrecieron ‘mono ' de arroz con guandú, gallina guisada y tajada, con su respectiva cucharita plástica y servilleta.
Yo me comí unos vegetales cocidos que había llevado, porque me acordé de alguien que siempre decías, ‘por si acaso Goyo, llévate un Bollo '.
Entre los curiosos, interesados, autoridades, seguridad, y un largo etcétera, se fue formando la batahola para entrar al recinto, que consistía en una carpa grandísima del Protocolo presidencial que tienen para esos eventos.
Todo anduvo más o menos, hasta que se fue desmadrando un soberano aguacero que amenazaba con tirar langostas y peces desde las alturas.
Platos por aquí, otros por allá y comenzó el Consejo, Nereida, Daniel, Isabel, Oris y yo pudimos ir y nos mantuvimos por los pasillos escolares. Alguien quiso usar el baño y una de las funcionarias del plantel le respondió que ‘los servicios eran para los invitados ', por lo que buscaron un plan B, que consistió en un ‘servicio de hueco '.
Los charcos de agua, impresionantes, se hacían unos bolsones de agua en los laterales de la carpa que sacaban empujando unas varas desde adentro hacia afuera para que el líquido no cayera con todo y gabinete adentro.
Mi cortesía de sala fue concedida a golpe de siete de la noche, como pude subí y bajé unos quicios para sentarme en platea, al lado del Dr. José Castillo, a quien cariñosamente acá le decimos Pepe Grillo , y delante del diputado Samir Gozaine.
Agradeciendo el espacio, leí el discurso, haciendo énfasis en la gran cantidad de problemas que enfrentan los pacientes de cáncer, cifras que invierte el Gobierno en atención de enfermos, la falta de instalaciones médicas que posee el Gobierno para atender estos casos, la concurrencia de pacientes a un hotel de quinta categoría donde debían alojarse.
Y, el Sr. Juan Carlos Varela Rodríguez , con un tono enfático, sentenció: ‘El Hospital de Bugaba será para el Oncológico en Chiriquí '.
Aplausos a granel, en silencio, le di gracias a Dios, porque todo el esfuerzo valió la pena, el ministro Francisco Javier Terrientes salió de la mesa y vino a darme las gracias y a felicitarme por lo planteado. Al salir, Stevenson Girón, me dijo: ‘Se va a cambiar el hotel que se usa ' y hasta hoy, es lo único que se ha hecho.
El Gobierno anterior gastó, de tus impuesto, 48 millones para el Hospital de Bugaba, aún no le han puesto un clavo más, la promesa se la llevó el viento, igual que muchas promesas y aún ni nos dicen la verdad. Pero, el día 22 de octubre se realizará la ‘madre de las caminatas de prevención contra el Cáncer en Chiriquí ', me imagino que para callarle la boca a quienes tienen cáncer y aún nos funciona el cerebro.
Y para cerrar, he de recordar que ‘para decir mentira y comer pescado, hay que tener mucho cuidado '. Y los cristianos, católicos y temerosos de Dios, debemos practicar aquello que dice ‘que tu SÍ sea un SÍ y que tu No, sea un NO '. No podemos andar por la vida zigzagueando.
Feliz cumpleaños, por la promesa incumplida .
PERIODISTA