• 03/10/2015 02:01

Las ideologías en la modernidad

Referirse a la ‘política' local y en nuestro continente, resulta una audacia comprometedora

Referirse a la ‘política' local y en nuestro continente, resulta una audacia comprometedora, dada la confusión de direcciones y estrategias que, en una mezcla de colores, aparecen otros y al final, resultan diferentes a otros con otros disfraces.

La reserva y autoridad moral, la verticalidad y lealtad de pensamiento tan rara, pero valiosa en nuestro medio, debe ser un elemento básico para referirse a la política. La firmeza de los principios y método se tienen que respetar y admirar como una valiosa joya, en un mundo de mercantilización y transfugismo partidario; en donde es común la hipocresía, la adulación y el cinismo.

Llegamos a conceptos tan controversiales como el de las ideas y la realidad que planteó el papa recientemente. Lo abstracto y aún espiritual, como podrían ser la libertad, el amor, la dignidad, la creatividad y la justicia frente al materialismo, el pragmatismo, al ambiente, la esclavitud, a la explotación, la corrupción, la especulación, el fraude, la estafa y el robo.

Esto nos conduce a una ruta adornada y mimetizada por el tecnicismo con la inteligencia artificial de la cibernética, la nanotecnología y la astronomía. La orientación calvinista y la concepción ecuménica en la historia dan base a estos caminos. La efectividad, la producción, la perfección como meta concreta de abstracciones de eficiencia, justicia social, solidaridad responsabilidad social de una economía llamada no solo a ‘crecer', sino a distribuir el esfuerzo colectivo. En donde la riqueza sea satisfacer necesidades y compartir en sociedad con un planeta sustentable, seguro, feliz y en paz.

La coherencia de los hechos, con los objetivos, métodos, actitudes y conductas deben llevarnos a una gobernabilidad ciertamente humanizada, razonada y lógica, es filosofía aplicada, es religión, es Cristo, Budismo Zen, Confucio, son los dioses originarios de Abbis Ayala que no aceptan el individualismo egoísta occidental. Que hoy tampoco aceptan el neoliberalismo y sus libres mercados, el consumismo, las normas utilitaristas, las imposiciones antipanameñas de la OCDE, y la banca transnacional.

Las personalidades, la matriz psicológica de las sociedades y de las personas, lo son por su raíz social que marca las conductas a veces subconscientes de gobernantes y también de las masas.

Nuestra historia republicana está llena de nacionalismo, por la dramática forma de iniciarnos. Distócica, pero exitosa. Documentos y sus variadas versiones. Ingenuidades y oportunismos. Grandes hazañas estructurales y eficacias administrativas envueltas en girones de juegavivo, fraudes, mercantilismo y estafas. Pensamientos muy panameños, aun en su nombre (panameñismo). Con choques políticos, golpes de Estado promovidos por las oligarquías locales e internacionales y militares que se toman los colores patrios, pretendiendo también ser nacionalistas (PRD) y terminar todos en dependencias globalizadas enriqueciendo al pro mundi y dando hasta el agua.

Tenemos torres, y eso es bueno, porque no se las pueden llevar. Pero lo que realmente necesitamos es comida, agricultura y la sabiduría de la educación, porque no te la pueden quitar ni con la cárcel o el exilio. La inequidad, las injusticias sociales, el desempleo, los bajos salarios y los altos precios de la canasta básica son las causas de la baja producción, las huelgas, los delitos y la violencia. La delincuencia se cura con escuelas, valores y amor de padres. La calidad humana, el desarrollo social, la cultura, la inteligencia interpersonal que nos permitan entendernos y armar equipos. Compartir con asertividad. Más que competir y destruirnos, ir a colaborar, y cooperar en el campo feliz de la UNIÓN en UNIÓN-ACCIÓN-REVOLUCIÓN de Acción Comunal.

Tal como lo preconizan la ONU y lo promueven los cristianos, la EDUCACIÓN es la principal herramienta. La familia es la primera escuela. Entonces tenemos que formar buenos maestros, esto es buenos padres y madres. El mundo está lleno de estrés, tráfico, pobreza, frivolidades, alcohol. El antídoto está dentro de nosotros mismos.

Todas las ideologías para realizarse requieren organización, recursos, interés; pero sobre todo, tener clara conciencia de que solo con educación podemos superarnos ciudadanamente, aun económica y políticamente. El Programa Escuela de Padres y Madres es una eficaz solución. Desde las escuelas, públicas y privadas, pero sobre todo desde la TV, este programa esta llamado a tener el apoyo de las universidades, gremios profesionales y sindicatos, empresas privadas de todo orden. Que toda la publicidad comercial lleve siempre un mensaje educativo real concreto y práctica aplicable al día a día. Los excelentes publicistas y creativos tienen la capacidad de transformar el país. No hacen falta leyes obligatorias. Solo la decisión de los patrocinadores. La voluntad de los productores y el apoyo del los televidentes. Esto es llevar a la práctica las ideas. Conjugar el saber con la palabra. De las parábolas a las pantallas. Y entonces todos iremos con Panamá Primero, a un Panamá Mejor.

MÉDICO Y EX MINISTRO DE ESTADO.

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