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- 09/05/2017 02:03
Ensayos del doctor Justo Arosemena (II)*
En los años cuarenta del siglo pasado, el doctor Rodrigo Miró, en su obra: ‘Teoría de la Patria', se refería a lo poco que se conocía en el país sobre los aportes del doctor Justo Arosemena. Filosofaba este intelectual sobre que todo se podía deber a que un sector estimaba su pensamiento como: ‘Excesivamente radical, sus verdades le resultaban desagradables, sus razonamientos demasiado claros para interpretaciones equívocas, su acento y su querer inoportunos'.
Resultaba evidente que gran parte de la oligarquía liberal-conservadora que controló el país desde 1903 no se identificaba con el pensamiento moralista, ético y nacionalista del doctor Arosemena y decidió prácticamente que su legado fuese olvidado. Por esta razón es que se puede explicar que, aparte del ‘Estado Federal', sus obras y trayectoria poco se conocían, tal como nos lo manifiesta Miró en el ensayo antes citado.
Este razonamiento de algunos sectores de la oligarquía de ocultar a nuestros héroes o distorsionar su imagen, tal como se dio con el general Victoriano Lorenzo, por citar un ejemplo, a quien por mucho tiempo lo consideraron como bandolero, tenía el propósito de narrar una historia romántica, sin luchas ni sacrificios, con el fin de evitar un pensamiento crítico y patriótico que pudiera afectar el orden establecido.
La obra biográfica que escribió el doctor Octavio Méndez Pereira (1919) sobre el doctor Arosemena, fue de gran importancia histórica, pero no se distribuyó masivamente y su segunda edición se produjo en 1970 por la Universidad de Panamá, medio siglo después.
La Universidad de Panamá, fundada en 1935, contribuyó positivamente a rescatar del olvido al doctor Justo Arosemena y a muchos otros héroes de la patria, gracias a la vocación y el patriotismo de docentes como el doctor José Dolores Moscote, quien publicó en unión a Enrique J. Arce ‘La vida ejemplar de Justo Arosemena en 1956' y Ricaurte Soler, quien estudio a fondo la trayectoria histórica del prócer.
En lo que nos corresponde y dando continuidad a nuestro artículo anterior, tenemos, que otro ensayo publicado por el doctor Arosemena y que merece una especial atención se titula: ‘Principios de Moral Política redactados en un Catecismo' (1849). Este fue un escrito dirigido a la juventud americana con el propósito de crear valores positivos y orientarla hacia buenos senderos. Su pensamiento cobra vigencia en el Panamá de hoy, cuando debatimos sobre la buena conducta pública que debe imperar entre los distintos componentes que integran la sociedad, principalmente, aquellos que dirigen la nave del Estado. Consideraba, ‘Como uno de los primeros deberes de los Gobiernos de América establecer de preferencia la enseñanza de la moral política en los institutos donde se forma la juventud, para que un día pueda llegar al seno de la patria, en su calidad de funcionarios o ciudadanos particulares, impregnada de las verdades de aquella ciencia, tan necesaria para la ventura social'.
Su razonamiento iba destinado a transformar la conducta de las personas a través de la adopción de valores, según él, ese cambio en el ser del individuo debía ser responsabilidad de los gobernantes por medio del fortalecimiento de la educación, tema que es objeto de debate en la actualidad.
Por otro lado, definió moral p olítica , como aquella parte de la ciencia de los deberes que enseña lo que corresponde a gobernantes y gobernados. En este punto al momento de tratar la conducta de los miembros del Órgano Legislativo sostenía: ‘Que todo legislador debía tener presente que sus actos están destinados a la verdadera dicha de la nación y que este sería más respetado y querido, cuando mejor consulte esa dicha, por el contrario, será detestado, y aún dará margen a convulsiones políticas, si la desatiende por consultar intereses propios o por saciar pasiones de venganza'.
Este profundo análisis tiene total validez en el presente, porque a lo largo de la historia se ha comprobado que la puesta en vigor de normas legales por parte de Gobiernos destinadas a regular la conducta de las personas, no son suficientes, si no existe un actuar ético y ejemplar por parte de gobernantes, que deben estar guiados por principios de honestidad, justicia, respeto, responsabilidad, tolerancia equidad y patriotismo.
Cada uno de estos ensayos publicados y de los que hemos tratado de extraer algunas líneas nos dibujan el perfil de un hombre excepcional, dedicado a la labor intelectual, pero principalmente, comprometido con el bienestar y desarrollo de Panamá.
En el largo y fecundo camino de su vida no se conformó solo con exponer lineamientos teóricos, su transitar irá mucho más allá, cuando decide someterse al escrutinio público y participar en la vida política desde el parlamento en donde por su honestidad, ideas y propuestas, se ganó el respeto y la admiración de amigos y adversarios.
El doctor Justo Arosemena fue el principal ensayista del Istmo de Panamá en el siglo XIX. En la proximidad de cumplirse el Bicentenario de su Nacimiento, consideramos conveniente reproducir sus obras y que sean entregadas a cada centro escolar del país y universidades para que sirvan de consulta permanente a las presentes y futuras generaciones.
ABOGADO E HISTORIADOR.
*2017, BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DEL DR. JUSTO AROSEMENA.