• 09/05/2026 00:00

La guerra contra el desempleo

Según las encuestas de opinión pública, el principal problema del panameño es el desempleo. Y es entendible cuando la última cifra publicada por el INEC sitúa el desempleo en 10.4%, lo que representa a más de 227,000 panameños que no tienen cómo mantener a sus familias. Solo basta pensar que hace 13 años teníamos un desempleo de 3.7%, es decir, pleno empleo. El desempleo genera problemas sociales como la pobreza y la delincuencia; problemas a nivel individual como la ansiedad y el estrés y, desde una perspectiva económica, baja la demanda de bienes y servicios.

El sector que más empleo genera es la construcción y este tiene un efecto multiplicador porque también afecta al comercio (materiales de construcción), la industria (producción de cemento) y la minería (arena y piedra). Se estima que en los últimos 10 años se han perdido más de 40,000 empleos en la construcción. Recientemente se desató la polémica por la intención del MEF de retomar el cobro del 2% del ITBI (Impuesto de Transferencia de Bienes Inmuebles), con el argumento válido de tener que aumentar las recaudaciones para sanear las finanzas públicas. Sin embargo, Convivienda alega que, producto de ese 2%, menos personas van a calificar para una hipoteca, disminuyendo la venta de viviendas nuevas.

Usando unos supuestos muy básicos, vamos a asumir que, producto del cobro del 2%, se venderán 100 viviendas menos con un valor promedio de $100,000, lo cual nos da $10,000,000 en construcción que no se va a realizar. La construcción de cada vivienda genera, en promedio, tres empleos directos. En porcentaje del costo total de la vivienda, representan un 35% promedio. De haberse construido esas 100 viviendas, se hubieran generado 300 empleos nuevos y se hubieran pagado $3.5 millones en salarios. A lo que quiero llegar es que, en la toma de decisiones por parte del Gobierno, siempre se debe incluir en la discusión cuántos empleos se generan o “dejan de generar” con la medida o inversión propuesta. Hay que declararle la guerra al desempleo.

Ahora agreguemos el siguiente punto desde una perspectiva fiscal. El 2% de impuesto sobre esos $10 millones son $200 mil en impuestos que no se van a recaudar. Sin embargo, asumiendo que el 30% del precio de venta se destina a materiales, de haberse hecho esas viviendas el Estado hubiera recaudado $210 mil en ITBMS (el 30% de $10,000,000 son $3 millones y el 7% de eso son los $210 mil). La pérdida es más grande cobrando el 2% que no cobrándolo.

Ahora vamos con el otro tema que está en la opinión pública: el etanol. Leyendo un poco, encontré que 70 países, que representan el 80% del consumo, están obligando al uso de etanol (bioeconomia.info del 19 de enero de 2026). En el 2025 se vendieron 362.98 millones de galones de gasolina en Panamá, según el INEC. Si hablamos del 10% de ese monto —que sería el porcentaje que debe tener la gasolina de etanol según la legislación panameña—, estamos hablando de 36.3 millones de galones de etanol o cerca de $100 millones que quedarían en la economía local. Más importante aún: se habla de hasta 30,000 nuevos empleos. Estos empleos serían en áreas donde el desempleo es mucho más alto que el 10.4% nacional (áreas rurales). Lastimosamente, el tema del etanol ha sido empañado por los conflictos de interés de algunos miembros del gabinete; sin embargo, soy de la opinión de que el Gobierno debe declarar el etanol de interés nacional y seguir con su implementación, por el hecho de que genera miles de empleos y evita la fuga de capitales de nuestro país.

El último caso, y el más obvio para combatir el desempleo, es la reactivación de la mina de cobre. Hasta que no se reabra la mina, Panamá no gozará de la confianza de los inversionistas, tras haber sido paralizada una obra de esta magnitud por las causas que fueran. Por eso vemos la fuerte caída de la inversión extranjera directa. Aquí estamos hablando de 7,000 empleos directos y se estiman 40,000 indirectos.

Esta sería la situación actual del desempleo en nuestro país. Pero nadie está hablando de lo que viene a futuro. Todos los días leemos sobre las grandes empresas de tecnología en Estados Unidos que están cesando a miles de personas por la implementación de la IA (inteligencia artificial). ¿Qué impacto tendrá la IA en nuestro país? Según el último informe de empleo del INEC, hay cerca de 200,000 personas trabajando en finanzas, seguros, actividades profesionales, técnicas, administrativas y de apoyo. Es decir, empleos de “cuello blanco” que son los que más están siendo y serán afectados por la IA. ¿Cuántos de estos serán eliminados por la IA? ¿10%? ¿20%? Estamos hablando de 20,000 a 40,000 empleos que se van a perder en los próximos años. ¿Qué vamos a hacer con esas personas? Esa discusión la debemos ir teniendo desde ya. De lo contrario, el desempleo va a ganar la guerra.

*El autor es exministro de Estado
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