El mandatario le recordó a los agentes que no solo enfrentarán el delito en sus distintas formas, sino la tentación del delito al tratar con los delincuentes,...
- 01/04/2012 03:00
Política de tierras, ¿qué estamos haciendo mal?
El tema de tierras ha sido objeto de múltiples discusiones en los últimos meses. Sin lugar a dudas el tema más discutido es el de las titulaciones irregulares; sin embargo, esta discusión ha develado una importante carencia de nuestro país, que es una política coherente en materia de tierras.
Son muchas las voces oídas en estos días y casi igual los desatinos que se han dicho; por ejemplo, hemos venido escuchando que los derechos posesorios deben ser reconocidos sólo a los ciudadanos de escasos recursos; esto se oye muy bonito, pero es una idea falsa, de poca utilidad y además inaplicable. Otra falacia muy repetida es que aplicar el control de la Contraloría evitaría adjudicaciones irregulares; la experiencia nos ha demostrado que esto también es falso y además resultaría funesto para el proceso de regularización y catastro en nuestro país.
Pero ¿por qué hay tantas ideas erradas o como mínimo discutibles en relación a la administración de tierras? Porque, como Estado, no hemos asumido con seriedad el reto de formular una política de tierras con el consenso de todos los sectores nacionales. Si bien la sociedad civil involucrada en este tema tiene conocimientos y posiciones fundamentadas sobre la materia; las autoridades de gobierno y de los partidos políticos no las tienen y se guían de impulsos temporales para formular las ideas que guían la política territorial de nuestro país.
El territorio, es uno de los elementos que fundamenta el Estado moderno y por ello deberíamos tratar con mayor importancia la administración y el ordenamiento de este. Las políticas sobre el territorio no pueden estar al vaivén de los cambios de gobierno; nuestro país necesita, de una vez por todas, un golpe de timón en esta materia y sentar unidos las bases para el desarrollo de nuestras tierras.
La definición de una política clara de tierras es necesaria para la culminación del catastro. En el mundo de hoy un Catastro actualizado es esencial para el desarrollo como país. Las utilidades de la información catastral constituyen el fundamento, entre otras, de cosas tan importantes como la seguridad nacional, el desarrollo turístico, el desarrollo industrial o la descentralización del Estado que sería imposible sin una base catastral actualizada.
Sin embargo, no podemos ni soñar con llegar a esos estadios de desarrollo, si a fecha de hoy todavía el gobierno no sabe si reconoce o no los derechos posesorios; o si seguimos sin explicar llamativas inequidades, como el hecho de que mientras el Estado reconoce en costas el derecho posesorio gratuito hasta cinco hectáreas para desarrollos de playa; en las áreas aledañas a la ciudad vende las tierras por metro cuadrado a personas que las necesitan para vivir.
Así como otros panameños vinculados al tema de tierras, tengo posiciones bastante claras en relación a los temas de administración territorial; sin embargo, no se trata de imponer la opinión de nadie, se trata de que el Estado cree los espacios para que entre todos podamos elaborar políticas de tierras coherentes.
En esta discusión es obligada la participación de los dirigentes de los partidos políticos; es necesario que ellos también tengan claro los conceptos básicos de esta materia, pues, son quienes en última instancia toman las decisiones.
Los caminos son simples; podemos seguir discutiendo casos esporádicos en este camino de altos y bajos, donde constantemente seguirán surgiendo los Juan Hombrón y los Paitilla, mientras el país retrasa su desarrollo territorial; o podemos sentarnos todos a discutir una política de Estado efectiva en materia de Tierras, que nos permita cumplir con los retos que exige esta materia.
INVESTIGADOR JURÍDICO.